ENCARGADO DE PREDICAR

JUEVES, 2 DE OCTUBRE

Lectura bíblica: Hebreos 11:1-3; Tito 1:1-4

Tito 1:2-3: «…con la esperanza de la vida eterna, la cual Dios, que no miente, prometió desde antes del principio de los siglos, y a su debido tiempo manifestó su palabra por la predicación que me fue encomendada por mandato de Dios nuestro Salvador…»

La intención adicional del ministerio del evangelio es producir esperanza. No pensamos tanto en la esperanza como en la fe o el amor. Esperanza significa «expectativa confiada» en contraste con «vista» o «posesión». Esperas salud cuando estás enfermo, o una mejor situación financiera, o la resolución de un conflicto difícil. Cuando tienes buena salud, o estabilidad financiera, o paz, ya no esperas más por ello. Pablo sirve a Dios en Jesucristo por causa de la esperanza de ellos. Para elevar los ojos, los corazones y las mentes por encima de las cosas de este mundo, debemos vivir con esa misma esperanza y expectativa confiada.

Esta esperanza del evangelio se basa en Dios, «que no miente»; es decir, Cristo promete vida eterna en su Palabra, la cual es ciertamente verdadera. En segundo lugar, nuestra esperanza fue «prometida desde antes del principio de los siglos», lo que significa que la vida eterna siempre fue el plan y propósito de Dios para su pueblo. En tercer lugar, nuestra esperanza ha sido «manifestada en su palabra por la predicación…»; mediante la predicación fiel oímos y creemos y venimos a anticipar esta vida eterna.

Cristo promete esta esperanza; Cristo murió para asegurar esta esperanza; Cristo está a la diestra de Dios para sostener esta esperanza; y Él viene otra vez para cumplir esta esperanza. Mantente esperanzado.

Así que ya desde el comienzo de esta carta se nos llama a tres cosas: fe en Cristo, conocimiento de la verdad y la esperanza de la vida eterna. Los cristianos viven para cosas muy diferentes a las del mundo.

Sugerencias para la oración: Ora por la preparación de tu ministro para predicar el evangelio. Ora por tus hermanos y hermanas en el Señor, por su fe en Cristo, conocimiento de la verdad y esperanza de la vida eterna. Ora por la sabiduría para vivir para el Señor hoy.

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