MIÉRCOLES, 3 DE JUNIO
Lectura bíblica: Juan 15:1-11
Juan 15:11: «Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido».
En los capítulos 13-17 del Evangelio de Juan, Jesús está a solas con sus discípulos en el aposento alto. Estos capítulos a menudo se conocen como el «Discurso del Aposento Alto» porque en ellos nuestro Señor enseña y pronuncia palabras de consuelo a sus amados discípulos.
En medio de ese discurso, Jesús les dice a los discípulos, y a nosotros, que él es la Vid y nosotros los pámpanos. Separados de él, dice, nada podemos hacer. Separados de Jesús, no podemos llevar fruto. Separados de Jesús, no somos más que ramas que se marchitan, buenas solo para ser recogidas, echadas al fuego y quemadas (v. 6). Así que Jesús amorosamente nos instruye y nos anima a permanecer en él. Solo entonces prosperaremos, llevaremos fruto y viviremos. Solo entonces conoceremos el gozo que Jesús promete.
Al enfocar nuestra atención este mes en el gozo cristiano, quiero hacerte entender que es solo permaneciendo en Cristo que podemos y tendremos gozo. El romance no traerá gozo duradero. La recreación y los deportes no pueden ofrecer gozo duradero. La política y los gobiernos no pueden traerte gozo. Solo permaneciendo en Cristo tendrás gozo. ¿Por qué? ¡Porque él es la fuente última y única del gozo!
Permanecer en Jesús significa que crees las buenas nuevas del evangelio. Significa que estás descansando y confiando en su justicia, no en la tuya. Significa que abrazas humildemente su expiación en tu favor, para que tu gozo sea cumplido.
Sugerencias para la oración: Ora para que verdaderamente creamos y conozcamos el consuelo y el gozo de pertenecer a Jesús y que llevemos fruto para la gloria de Cristo y el bien de nuestro prójimo.
