MIÉRCOLES, 27 DE MAYO
Lectura bíblica: Filipenses 2
1 Pedro 5:5-6: «Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes. Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo».
¿Cuán importante es la humildad? ¡Según Pedro, muy importante! El orgullo no solo daña nuestra relación con Dios, sino también nuestra relación con los demás. ¿Cuántas amistades y matrimonios han sido dañados o arruinados por palabras hirientes o airadas? ¿Cuántas familias y lugares de trabajo han sido divididos por el resentimiento y la amargura? ¿Cuántas reputaciones han sido arruinadas por los celos y el chisme odioso? Cuán ciertas son las palabras: «Antes del quebrantamiento es la soberbia, y antes de la caída la altivez de espíritu» (Pr 16:18).
¿Tienes un espíritu humilde o has permitido que el orgullo impacte tu relación con tu cónyuge? ¿Miembro de la familia? ¿Compañero de trabajo? ¿Incluso Cristo mismo? Pedro declara: «Revestíos de humildad, todos vosotros unos para con otros; porque Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes». ¿Cómo podemos revestirnos de humildad? El término revestirse se refiere a una prenda de siervo o delantal que se usaría sobre otra ropa y se ataría para que quedara firmemente fijada al cuerpo. El imperativo de Pedro aquí es que la humildad debe ser parte de nosotros como una prenda firmemente envuelta alrededor del cuerpo para que no pueda caer. Esta prenda debe estar puesta todo el tiempo y nunca ser quitada. La humildad es esencial en la vida cristiana. Tal como Pablo enseñó cuando dijo en Filipenses 2:3: «Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo». ¿Por qué hacer esto? «Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes». ¿Cuán importante es la humildad para ti?
Sugerencias para la oración: Da alabanza a Dios; él está dispuesto a dar su gracia a los humildes. Si luchas con el orgullo, pide al Señor que te conceda gracia y ayuda hoy para que puedas arrepentirte de este pecado y venir a él con humildad y fe.
