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¡SÉ FIRME EN TU FE!

DOMINGO, 31 DE MAYO

Lectura bíblica: Santiago 4

1 Pedro 5:9-10: «al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo. Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca».

¿Cuál es tu protección contra tu adversario, el diablo? ¡Tu fe! Resistirle significa rehusarse a someterse a él y dejarle dirigir tu vida. Recuerda las palabras que Jesús le dijo a Pedro antes de su negación: «Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos» (Lc 22:31-32). ¿Por qué la fe de Pedro no falló? Jesús oró por él. ¿Por qué tu fe no falla? ¡Jesús también está orando por ti! ¿Por qué es la fe tan importante aquí? Porque Satanás dirige sus ataques a destruir tu fe en Cristo.

El sufrimiento es una de las maneras que usa para levantar dudas en tu mente acerca de la fiabilidad de Dios. Cuando sufrimos pensamos que estamos solos. Este no es el caso. Muchos otros han soportado las mismas clases de pruebas y han podido perseverar en la fe porque el Señor estuvo allí con ellos. Cualquier sufrimiento que experimentes está limitado a lo que Dios permita en tu vida. Como Dios de toda gracia, ¿hay algo demasiado difícil para que él te ayude? ¡Él es el Dios que te ha llamado a gloria eterna en Cristo! Lo que tienes en Cristo supera con creces lo que te falta aquí en la tierra. Al asistir a la iglesia hoy, piensa en la suficiencia de tu Salvador. Él mismo te perfeccionará, afirmará, fortalecerá y establecerá.

Sugerencias para la oración: Agradece al Señor por el don de la fe y que Jesús está intercediendo para que nuestra fe no falle. Pide al Señor que te ayude a resistir al diablo, a ser firme en tu fe, para que lo venzas por la gracia que Dios te da.

TU ADVERSARIO

SÁBADO, 30 DE MAYO

Lectura bíblica: Zacarías 3

1 Pedro 5:8: «Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar».

Tienes un adversario, uno que lucha contra ti: un enemigo. Una de las principales razones por las que tenemos ansiedades y preocupaciones es por este enemigo. La palabra Satanás significa adversario, y la palabra diablo significa el acusador, el calumniador. Pedro da dos imperativos con respecto a este adversario. Sed sobrios; velad. Ser sobrio significa tener dominio propio y no permitir que este enemigo te influencie. Más bien, está siempre bajo la dirección y el control del Señor tu Dios. Velar significa estar despierto, siempre alerta, y nunca bajar la guardia. Sé siempre consciente de tus debilidades y no dejes que este enemigo te gane por causa de ellas.

¿Cómo lo describe Pedro? Compara al diablo con un león hambriento que busca una presa que pueda devorar. Hay uno que realmente te está cazando, uno que te acecha sin tu conocimiento, esperando devorar y destruir tu fe en Cristo. Ha calumniado e intentado destruir a otros en el pasado (un ejemplo es Josué en Zacarías 3), y continuará haciéndolo en el presente y en el futuro hasta que Cristo regrese. Según el contexto, hay dos maneras en que el diablo trata de atacarnos. Satanás busca inflar nuestro orgullo, tratándo de convencernos de que no necesitamos a Dios, e intenta hacernos creer que Dios no se preocupa por nosotros. ¡No dejes que este enemigo te gane!

Sugerencias para la oración: Agradece al Señor que podemos huir a Cristo cuando el diablo viene a acusarnos y atacarnos. Pide al Señor que te ayude a prestar atención a estas advertencias y a ser diligente y vigilante especialmente cuando te sientas débil en tu fe.

ÉL SE PREOCUPA POR TI

VIERNES, 29 DE MAYO

Lectura bíblica: Salmo 55

1 Pedro 5:7: «echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros».

El versículo 7 está gobernado por el verbo del versículo anterior. Esto significa que la humildad no es solo un rebajarse negativo, sino más bien una confianza activa en Dios, quien es capaz de llevar nuestras cargas, ansiedades y preocupaciones. Pedro literalmente quiere decir lanzar o arrojar todas tus ansiedades sobre el Señor. ¿Qué clase de imagen crea esto en tu mente? Esto me recuerda cuando era joven y solía cortar leña para la estufa de leña de mi familia. Necesitaba llevar la leña cortada al cobertizo, así que recogía cada trozo uno por uno hasta tener una gran carga en mis brazos. Bueno, no quitaba la leña de uno en uno como lo hacía al recogerla. ¿Qué hacía? Era una carga pesada, ¡así que la arrojaba sobre la pila tan rápido como podía!

Esto es justo como nosotros. Recogemos nuestras preocupaciones una por una, y cada vez que añadimos algo, nos agobiamos como si esa pesada carga de leña estuviera en nuestros brazos. Es muy difícil quitar esas cargas de una en una. ¿Qué te dice el Señor que hagas con todas tus preocupaciones, cargas y ansiedades? ¡Arrójalas de ti y sobre él! ¡Déjale llevar todo el peso de todas ellas! Él está dispuesto porque tiene cuidado de ti. ¿Estás dispuesto a «Echar tu carga sobre Jehová» (Sal 55:22)?

Sugerencias para la oración: Agradece al Señor que tiene cuidado de ti y quiere ayudarte con tus cargas. Pide al Señor que te capacite para echar tus preocupaciones sobre él y no simplemente llevarlas por tu cuenta. Agradece al Señor que verdaderamente podemos tener descanso para nuestras almas en Cristo (Mt 11:28).

¿ERES HUMILDE? (2)

JUEVES, 28 DE MAYO

Lectura bíblica: Proverbios 11

1 Pedro 5:6: «Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo».

Pedro continúa su enseñanza sobre la humildad en el versículo 6. Nos dice que nos humillemos para que Dios nos exalte. El orgullo puede verse como dependencia o confianza en uno mismo. Una persona puede pensar que es completamente independiente de los demás y autosuficiente. ¿Es esto cierto? ¿Somos completamente autosuficientes sin ninguna dependencia de los demás? La realidad es que, sin importar dónde estemos en la vida, dependemos de otros. Todos apreciamos a la familia, los amigos, los empleadores, los clientes, los trabajadores de tiendas, los médicos y enfermeras y la lista continúa. Piensa en todas las personas de las que dependes cada día para hacer tu vida mejor y más fácil. No estamos verdaderamente solos. Hay Uno que realmente está en tu vida lo reconozcas o no. El Señor dirige todos tus asuntos por una providencia sabia. No vives en un mundo de casualidades.

Pedro nos lleva al lugar donde necesitamos reconocer a Dios obrando en nuestras vidas. La humildad es tener una plena dependencia y confianza en Dios. Este versículo podría traducirse: permitíos ser humillados bajo la poderosa mano de Dios. Debemos permitirnos ser humillados. Debemos consentir que Dios tome el control. Debemos rendirnos a su voluntad pues él sabe lo que es mejor para nosotros. Su mano es poderosa y fuerte. Quebranta el poder del pecado y el orgullo y nos moldea para ser como Cristo por su Espíritu. Él nos exaltará a su debido tiempo. ¿Te permitirás ser humillado?

Sugerencias para la oración: Agradece al Señor que es fiel y poderoso para que podamos verdaderamente depender de él. Alaba al Señor que cuando humildemente nos sometemos a él, nos exaltará en su tiempo perfecto.

¿ERES HUMILDE? (1)

MIÉRCOLES, 27 DE MAYO

Lectura bíblica: Filipenses 2

1 Pedro 5:5-6: «Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes. Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo».

¿Cuán importante es la humildad? ¡Según Pedro, muy importante! El orgullo no solo daña nuestra relación con Dios, sino también nuestra relación con los demás. ¿Cuántas amistades y matrimonios han sido dañados o arruinados por palabras hirientes o airadas? ¿Cuántas familias y lugares de trabajo han sido divididos por el resentimiento y la amargura? ¿Cuántas reputaciones han sido arruinadas por los celos y el chisme odioso? Cuán ciertas son las palabras: «Antes del quebrantamiento es la soberbia, y antes de la caída la altivez de espíritu» (Pr 16:18).

¿Tienes un espíritu humilde o has permitido que el orgullo impacte tu relación con tu cónyuge? ¿Miembro de la familia? ¿Compañero de trabajo? ¿Incluso Cristo mismo? Pedro declara: «Revestíos de humildad, todos vosotros unos para con otros; porque Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes». ¿Cómo podemos revestirnos de humildad? El término revestirse se refiere a una prenda de siervo o delantal que se usaría sobre otra ropa y se ataría para que quedara firmemente fijada al cuerpo. El imperativo de Pedro aquí es que la humildad debe ser parte de nosotros como una prenda firmemente envuelta alrededor del cuerpo para que no pueda caer. Esta prenda debe estar puesta todo el tiempo y nunca ser quitada. La humildad es esencial en la vida cristiana. Tal como Pablo enseñó cuando dijo en Filipenses 2:3: «Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo». ¿Por qué hacer esto? «Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes». ¿Cuán importante es la humildad para ti?

Sugerencias para la oración: Da alabanza a Dios; él está dispuesto a dar su gracia a los humildes. Si luchas con el orgullo, pide al Señor que te conceda gracia y ayuda hoy para que puedas arrepentirte de este pecado y venir a él con humildad y fe.

LIDERAZGO BÍBLICO

MARTES, 26 DE MAYO

Lectura bíblica: 1 Pedro 5; Tito 1

1 Pedro 5:1-3: «Ruego a los ancianos que están entre vosotros… apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey».

¿Qué hace que una iglesia sea espiritualmente saludable? Podría enumerar muchas cosas que contribuirían a la salud de una iglesia, pero la más importante es una fuerte dedicación a la Palabra de Dios como nuestra única autoridad para la fe y la práctica. ¿Qué hace que una fuerte dedicación a la Palabra de Dios suceda? La respuesta es un liderazgo fuerte. La mayoría de las iglesias permanecen firmes o caen según la calidad de su liderazgo. Por supuesto, los líderes no pueden cumplir su llamado sin miembros de la iglesia que los apoyen y tengan mentalidad espiritual. Tanto líderes como miembros deben tener mentalidad bíblica y trabajar juntos en humildad con un deseo de servir a Cristo para que la iglesia pueda crecer y florecer. Aunque este texto está dirigido a los ancianos, debería hablarnos a todos para reconocer la importancia del liderazgo bíblico en la iglesia.

La tarea principal del anciano es apacentar la grey de Dios. Como el Buen Pastor, esto significa que debe orar por la iglesia, guiarla, cuidarla y nutrirla, pues es el rebaño de Cristo. Debe ejercer supervisión espiritual sobre la iglesia para asegurar la predicación fiel de la Palabra de Dios y que la pureza de la Palabra, los sacramentos, las doctrinas y la santidad de vida se mantengan. Este es un llamado que acepta voluntaria y reverentemente y no por ganancia deshonesta o beneficio. No debe abusar de su autoridad siendo dominante, duro o arrogante, sino ser un ejemplo de Cristo. ¡Que el Señor nos dé un liderazgo bíblico fuerte!

Sugerencias para la oración: Ora para que el Señor nos dé ancianos y pastores bíblicos y fieles para dirigir la iglesia de Cristo en la tierra y ora por y apoya a los líderes que el Señor ha llamado a tener supervisión en su iglesia.

¿ESTÁS PREPARADO?

LUNES, 25 DE MAYO

Lectura bíblica: 1 Corintios 3:1-17

1 Pedro 3:15: «sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros».

Puede ser muy desafiante compartir tu fe en Cristo con otros y hay muchas preguntas que podemos hacernos. ¿Diré las cosas correctas? ¿Podré explicar el evangelio correctamente? ¿Fui sincero? O, ¡¿por qué no pude recordar ese versículo, era perfecto?! Podemos hacer gimnasia mental antes, durante y después de testificar a alguien. Muchos se sienten incómodos hablando a otros sobre Cristo. Pueden tener miedo al rechazo, a parecer tontos o a ofender a otros de una fe diferente. Sin embargo, nuestro objetivo siempre debe ser compartir a nuestro Salvador con un mundo perdido (Mr 16:15-16). Debemos recordar siempre que no estamos en el negocio de convertir personas; esa es la obra del Espíritu Santo, pero sí estamos en el negocio de plantar la buena semilla de la Palabra de Dios en los corazones de otros. Lo dejamos al Señor para que aplique su Palabra a los corazones y dé el crecimiento (1 Co 3:7).

Pedro nos dice, como aquellos que están dedicados a Cristo por fe verdadera, que siempre estemos preparados para presentar defensa de la razón de nuestra esperanza cristiana en cualquier momento. Compartes esperanza real cada vez que hablas con alguien sobre Cristo, una esperanza que tiene fundamento, una esperanza que tiene un futuro real, ¡una esperanza que no defraudará! Conoce las verdades de la Palabra de Dios y ora por la ayuda del Espíritu para que siempre estés listo para compartir tu esperanza.

Sugerencias para la oración: Alaba al Señor que nos reveló a Cristo y que fuimos capacitados para venir a él en arrepentimiento y fe para nuestra salvación. Ora para que podamos compartir esta esperanza que tenemos en Cristo con otros.

¿QUIÉN PUEDE REALMENTE DAÑARTE?

DOMINGO, 24 DE MAYO

Lectura bíblica: Romanos 8:18-39

1 Pedro 3:13-14: «¿Y quién es aquel que os podrá hacer daño, si vosotros seguís el bien? Mas también si alguna cosa padecéis por causa de la justicia, bienaventurados sois. Por tanto, no os amedrentéis por temor de ellos, ni os conturbéis».

Hoy es un día de adoración y alabanza. Al pasar tiempo en la casa de Dios, se nos recuerda que vivir para Cristo por su Palabra y Espíritu es siempre lo mejor. Sin embargo, no se te garantiza que vivir una vida piadosa y hacer el bien siempre será recibido con reconocimiento y amabilidad de otros a cambio. La realidad es que aquí en América del Norte puede que nunca enfrentemos persecución al nivel que las personas han enfrentado en otras partes del mundo como Corea del Norte, el Medio Oriente o China (por nombrar solo algunos). Sin embargo, cuando intentas hablar con alguien sobre el Señor o incluso hacer el bien y actuar amablemente con alguien, su respuesta puede no ser positiva en absoluto. Debemos reconocer que nuestra sociedad se está volviendo más antagonista y hostil hacia Cristo y el evangelio. Esto es cierto ya sea que enfrentemos tortura por nuestra fe o que solo estemos nerviosos ante la idea de hablarle a alguien de Cristo.

Pedro hace la pregunta: «¿Quién es aquel que os podrá hacer daño, si vosotros seguís el bien?» Si tenemos una pasión por Cristo y estamos dedicados a servirle, ¿quién puede realmente dañarnos? Pablo nos dijo: «si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?» (Ro 8:31) y que «todas las cosas les ayudan a bien» (Ro 8:28). La soberanía y protección de Dios nos ayudan a no tener miedo ni estar turbados. «Somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó» (Ro 8:37).

Sugerencias para la oración: Da gracias por pasar este día en adoración a nuestro Dios del pacto. Alábalo porque Cristo nos capacita para ser bienaventurados aun en nuestro sufrimiento. Pide al Señor que te dé gracia y paz por su Palabra en esos momentos cuando tienes temor y te sientes turbado.

LA GUERRA CONTRA TU ALMA

SÁBADO, 23 DE MAYO

Lectura bíblica: Romanos 13

1 Pedro 2:11: «Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma».

Como cristianos, estamos envueltos en una batalla espiritual. Pedro nos dice que continuamente nos abstengamos de las pasiones de nuestra carne que hacen guerra contra nuestras almas. La palabra pasión se refiere a cualquier tipo de egocentrismo e incluye la impiedad, la lujuria y la codicia. Estas pasiones tienen pleno dominio en los corazones de los incrédulos porque son ignorantes de Dios y su santidad y gracia como se revela en su Palabra. Pero para ti como cristiano, creciendo en tu conocimiento de Cristo, no tienes que ser controlado por deseos egoístas. Nos apartamos del vivir egocéntrico para ahora vivir bajo el señorío de Cristo como aquellos llamados por Dios fuera de este mundo caído.

Las concupiscencias de la carne son deseos humanos que surgen de nuestra propia depravación y buscan cumplimiento aparte de Dios y su voluntad para nosotros. Un peregrino o extranjero (exiliado) no echaría raíces en un lugar donde no tiene intención de quedarse, y así Pedro advierte a la iglesia contra involucrarse con las concupiscencias de la carne que batallan contra el alma. Estas pasiones obstaculizan nuestro viaje espiritual como peregrinos y causan mucho dolor y sufrimiento. ¿Cómo deberías entonces lidiar con las concupiscencias de la carne? No puedes vencerlas por esfuerzo humano o autodisciplina. Solo se vencen por el poder del Espíritu que mora en ti mientras vives por fe en Cristo. Pablo nos dijo: «vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne» (Ro 13:14). ¿Has venido a Cristo para que te ayude a ganar esta guerra?

Sugerencias para la oración: Alaba al Señor porque Cristo está con nosotros y ha limpiado nuestro pecado con su propia sangre preciosa. Pide al Señor que te ayude a vivir para Cristo y a vencer las pasiones de la carne.

NUESTRO PRIVILEGIO Y RESPONSABILIDAD

VIERNES, 22 DE MAYO

Lectura bíblica: Deuteronomio 7

1 Pedro 2:9-10: «Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable. Vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia».

Claramente, Pedro quiere que entendamos que la iglesia es algo único en este mundo. Mira cómo describe a cada creyente en Cristo: ¡Eres linaje escogido! ¡Perteneces a un real sacerdocio! ¡Eres miembro de una nación santa! ¡Eres posesión de Dios! ¡Ahora has recibido su misericordia! El primer pensamiento que me viene a la mente es ¿cómo puede ser esto? No me siento muy especial. Soy solo una persona común y corriente que va por la vida día a día. ¿Quién soy yo para reclamar tales privilegios especialmente cuando me siento tan infiel? Ten en cuenta que lo que Pedro te está diciendo aquí se basa completamente en lo que Dios hace por ti en Cristo y no en nada que tú pienses o sientas.

Nos dice que en un momento no éramos pueblo, pero ahora somos pueblo de Dios. ¿Qué hizo que este cambio sucediera? Recibimos la misericordia de Dios. Tu Dios del pacto tuvo a bien hacerte suyo, simplemente porque te amó y cumpliría el juramento del pacto que hizo con respecto a ti tal como lo hizo con Israel en el Antiguo Testamento (Dt 7:6-9). Puede que no te sientas muy especial para Dios, ¡pero él te asegura que lo eres! Te llamó de las tinieblas y te colocó en una posición muy privilegiada con una responsabilidad muy importante: proclamar a Cristo a un mundo perdido. Estando en tan privilegiada posición, ¿lo proclamarás?

Sugerencias para la oración: Agradece al Señor el privilegio de ser llamados por Dios en Cristo por su amor y misericordia. Pídele que te ayude a cumplir tu responsabilidad de proclamar a Cristo a un mundo perdido que necesita el evangelio.