JUEVES, 28 DE MAYO
Lectura bíblica: Proverbios 11
1 Pedro 5:6: «Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo».
Pedro continúa su enseñanza sobre la humildad en el versículo 6. Nos dice que nos humillemos para que Dios nos exalte. El orgullo puede verse como dependencia o confianza en uno mismo. Una persona puede pensar que es completamente independiente de los demás y autosuficiente. ¿Es esto cierto? ¿Somos completamente autosuficientes sin ninguna dependencia de los demás? La realidad es que, sin importar dónde estemos en la vida, dependemos de otros. Todos apreciamos a la familia, los amigos, los empleadores, los clientes, los trabajadores de tiendas, los médicos y enfermeras y la lista continúa. Piensa en todas las personas de las que dependes cada día para hacer tu vida mejor y más fácil. No estamos verdaderamente solos. Hay Uno que realmente está en tu vida lo reconozcas o no. El Señor dirige todos tus asuntos por una providencia sabia. No vives en un mundo de casualidades.
Pedro nos lleva al lugar donde necesitamos reconocer a Dios obrando en nuestras vidas. La humildad es tener una plena dependencia y confianza en Dios. Este versículo podría traducirse: permitíos ser humillados bajo la poderosa mano de Dios. Debemos permitirnos ser humillados. Debemos consentir que Dios tome el control. Debemos rendirnos a su voluntad pues él sabe lo que es mejor para nosotros. Su mano es poderosa y fuerte. Quebranta el poder del pecado y el orgullo y nos moldea para ser como Cristo por su Espíritu. Él nos exaltará a su debido tiempo. ¿Te permitirás ser humillado?
Sugerencias para la oración: Agradece al Señor que es fiel y poderoso para que podamos verdaderamente depender de él. Alaba al Señor que cuando humildemente nos sometemos a él, nos exaltará en su tiempo perfecto.
