DOMINGO, 5 DE OCTUBRE
Lectura bíblica: 1 Timoteo 3:1-7; Tito 1:1-9
Tito 1:6: «El que fuere irreprensible, marido de una sola mujer, y tenga hijos creyentes que no estén acusados de disolución ni de rebeldía».
No estamos naturalmente inclinados a someternos a la autoridad. Estamos inclinados de manera natural a ser suspicaces de la autoridad, a desconfiar, a cuestionar el liderazgo y la autoridad, y a rebelarnos contra ella—ya sea con un corazón duro, o con una actitud arrogante. Pensamos que deberíamos ser la autoridad porque lo haríamos mejor. Cada vez más, en la industria de servicios, los clientes se vuelven más exigentes. Parece que más miembros de la iglesia están adoptando esa misma actitud consumista hacia la iglesia.
Esperamos que los ancianos sean perfectos. «Irreprensible» no significa perfecto; si lo significara, todo hombre en cada iglesia quedaría descalificado. «Irreprensible» significa «sin culpa» o «no acusado»; los ancianos deben ser de «integridad incuestionable» o «intachables». Si consideras la doctrina y la vida de un anciano, debería quedar claro que no ha dejado abierta ninguna rendija para un pecado atroz.
Los ancianos deben ser «irreprensibles» en tres áreas particulares de la vida: en el matrimonio y la familia, en el carácter y conducta personal, y en la doctrina.
El primer conjunto de características no requiere que un anciano esté casado; más bien, si lo está, debe tener una sola esposa. Esto descartaría a cualquiera que tenga múltiples esposas, o a cualquiera que esté divorciado ilícitamente y vuelto a casar. Si tiene hijos, debe ser evidente que están siendo instruidos en la fe cristiana en el hogar—deben ser creyentes y no rebeldes ni pródigos. 1 Timoteo 3:5: «pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?»
Sugerencias para la oración: Ora por los ancianos de tu iglesia. Ora para que el Señor levante hombres con el carácter bíblico de ancianos. Ora para que el Señor use a los ancianos para pastorear y proteger al rebaño.
