MARTES, 7 DE OCTUBRE
Lectura bíblica: 1 Timoteo 4; Tito 1:5-16
Tito 1:10-11: «Porque hay aún muchos contumaces, habladores de vanidades y engañadores, mayormente los de la circuncisión, a los cuales es preciso tapar la boca; que trastornan casas enteras, enseñando por ganancia deshonesta lo que no conviene».
Lo que hace atractiva una historia de acción es un oponente digno. Sherlock Holmes lo encontró en Moriarty. Moisés tuvo a Faraón. David a los filisteos. Mardoqueo a Amán. En el Nuevo Testamento, los oponentes son los falsos maestros. No son simplones. Son «engañosos»: astutos y arteros. Judas los describe como personas que se han «infiltrado encubiertamente» (v. 4), y Pablo los describe como «impostores» (2 Ti 3:13). Son oponentes dignos que deben ser confrontados con la verdad de la Palabra de Dios.
Ésta es otra razón por la que los ancianos necesitan conocer y creer la sana doctrina. La mejor manera de detectar un falso es estudiar el original. Los falsos maestros no se someten a la Palabra de Dios. Estos falsos maestros en particular probablemente eran miembros judíos que imponían la ley mosaica a otros miembros de la iglesia, quienes eran persuadidos por su falsa enseñanza. Su objetivo era la ganancia monetaria—no muy diferente de los falsos maestros de hoy, cuyos mensajes y llamados suelen ir seguidos de instrucciones sobre dónde enviar su apoyo económico para el «ministerio».
Tito tendrá que ministrar al pueblo de Dios en este tipo de contexto eclesial. Los ancianos que sean nombrados tendrán que ministrar en el mismo contexto. Los falsos maestros deben ser disciplinados. Los ancianos tendrán que aprender acerca de estas cosas para ministrar eficazmente al pueblo de Dios y en contra de los falsos maestros. Tú necesitas guardarte escuchando y estudiando la verdadera Palabra de Dios. ¡Que Dios dé sabiduría a Sus ancianos y ministros! ¡Y que Cristo proteja a Su pueblo, comprado con sangre, de la falsa enseñanza!
Sugerencias para la oración: Ora para que la falsa enseñanza y los falsos maestros sean expuestos por la verdad de la Palabra de Dios. Ora para que los ancianos y ministros tengan valor para «callar» a los falsos maestros. Ora por tu crecimiento en el conocimiento de la Palabra de Dios.
