DOMINGO, 19 DE OCTUBRE
Lectura bíblica: Efesios 2:1-10; Tito 2:11-15
Tito 2:13-14: «… aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras».
Esta es la segunda de las “apariciones” de Jesús mencionadas en esta sección. Cristo viene otra vez, habiendo sido «coronado de gloria y de honra» (He 2:9). ¡Jesús es nuestra esperanza bienaventurada!
Tenemos muchas preguntas acerca de la segunda venida de Cristo y la resurrección, y los cielos nuevos y la tierra nueva. La Biblia no nos da demasiadas respuestas definitivas. Pero, para citar una vez más al autor de Hebreos, será «mejor». Todas las cosas serán mejores.
Ciertamente, los cretenses podían esperar algo mejor que sus vidas presentes. Ciertamente, nosotros también. Que este Día del Señor sea para ti un anticipo en miniatura de aquello mejor: bendecido en la santa presencia de Dios, cubierto con la sangre y la justicia de Cristo, alabándole, orando a Él, presentándote como sacrificio vivo a Él, reunido con Su pueblo, unido en fe, esperanza y amor.
Cristo nos redimió de toda iniquidad. Lo hizo mediante Su muerte sustitutiva, y lo hizo imputándonos Su perfecta justicia. Envió a Su Espíritu Santo para purificarnos. Nos hizo Su propio pueblo, una posesión preciosa para Él (ver Is 43). Nos hace celosos de buenas obras. ¿Tienes celo por las buenas obras? ¿Eres celoso por las leyes y mandamientos, estatutos y decretos de Dios (ver Sal 119)? ¿Eres celoso para adorar a Dios en este Día del Señor? ¿Eres celoso para amar a tu prójimo como a ti mismo?
Sugerencias para la oración: Que seas diligente y esperanzado por la venida en gloria de Cristo. Que tú y tu familia estéis preparados para la venida en gloria de Cristo. Que crezcas en tu celo por Dios y por las buenas obras.
