MIÉRCOLES, 22 DE OCTUBRE
Lectura bíblica: Proverbios 11:1-15; Tito 3:1-8
Tito 3:1-2: «Recuérdales que se sujeten a los gobernantes y autoridades, que obedezcan, que estén dispuestos a toda buena obra. Que a nadie difamen, que no sean pendencieros, sino amables, mostrando toda mansedumbre para con todos los hombres».
Este tercer capítulo aplica la sana doctrina de la Palabra de Dios a las relaciones fuera de la iglesia. Evidentemente, los nuevos creyentes estaban luchando con el sometimiento a los magistrados y autoridades gobernantes. Pero si queremos una sociedad decente, la decencia comienza con nosotros.
Solo los cristianos son regenerados por el Espíritu Santo. Solo los cristianos son salvos por gracia en Jesucristo y saben lo que son la misericordia, la bondad y el amor. Solo los cristianos oran a Dios por medio de Jesucristo, orando aun por enemigos, reyes y gobernantes (Mt 5:44; 1 Ti 2:1-2). A la sociedad no le importa, pero necesita a los cristianos.
Como cristianos, a menudo se nos caracteriza por lo que rechazamos, más que por lo que afirmamos. Estamos a favor de la vida humana, del cuidado de los pobres y necesitados, de la paz en los conflictos, de la propiedad privada y del liderazgo sabio. Estamos a favor de estas cosas porque conocemos al Dios que hizo todas las cosas y preserva todas las cosas; todas las cosas son suyas, y Él nos ha confiado mucho de ellas.
Esto no convierte el evangelio en político o social, pero el evangelio tiene implicaciones políticas y sociales. Si los cretenses son mentirosos, entonces los cristianos deben hacer el bien y hablar la verdad. Si los cretenses son malas bestias, entonces los cristianos deben evitar las peleas y no provocar discusiones en público ni en las redes sociales. Si los cretenses son glotones ociosos, entonces los cristianos deben hacer el bien y mostrar cortesía.
Los cristianos deben ser como Cristo. Esto no es obra nuestra; es un don de Dios.
Sugerencias para la oración: Ora por quienes persiguen a los cristianos—por su conversión y porque se haga la justicia de Dios. Ora para que tú y todos los cristianos sean sal y luz en este mundo presente para la gloria de Dios.
