HEREJES

MARTES, 28 DE OCTUBRE

Lectura bíblica: Judas; Tito 3:9-11

Tito 3:10-11: «Al hombre que cause divisiones, después de una y otra amonestación, deséchalo, sabiendo que el tal es perverso y peca, habiéndose condenado a sí mismo».

Hereje no es una palabra que leas a menudo. Hubo bastantes herejes en la historia de la iglesia, pero tendemos a pensar que ya hemos superado eso, quizá porque creemos que somos más iluminados, o quizá porque pensamos que todos nuestros credos y confesiones ya han respondido a todo. Es cierto que muchos de nuestros credos y confesiones fueron escritos directa o indirectamente en respuesta a varias herejías, pero esto no significa que las herejías hayan cesado por completo.

La disciplina eclesiástica es una de las marcas de la iglesia verdadera y una función necesaria de una iglesia fiel. La disciplina eclesiástica casi siempre ocurre a causa de una vida impenitente. Sin embargo, la disciplina existe para corregir, reprender, amonestar y librar al pueblo de Dios tanto de la falsa doctrina como de la falsa vida.

Cualquiera sea la falsa enseñanza, los herejes rara vez son silenciosos. Es decir, rara vez guardan su falsa doctrina para sí mismos. A los herejes les gusta reunir seguidores y crear divisiones. Tales personas pueden absorber la atención y el tiempo de un consistorio. Existe la tentación de intentar apaciguar a esa persona para mantener la paz en la iglesia. Los ancianos y ministros son exhortados aquí a dar serias advertencias («una y otra vez») y luego excomulgar a esa persona. La condenación es, en realidad, una autocondenación porque mediante la falsa enseñanza y la negativa a arrepentirse, la persona muestra que no es creyente en Jesucristo.

Sugerencias para la oración: Ora para que tus ancianos y tu pastor tengan la sabiduría y el valor de amonestar a los falsos maestros y así proteger la pureza y la paz de la iglesia. Ora por sabiduría para discernir la falsa enseñanza de la sana doctrina de la Biblia.

Deja un comentario