JUEVES, 11 DE DICIEMBRE
Lectura bíblica: Salmo 103:19-22
Lucas 2:8-9: «Había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño. Y he aquí, se les presentó un ángel del Señor, y la gloria del Señor los rodeó de resplandor; y tuvieron gran temor».
El Salmo 103:19 nos recuerda: «Jehová estableció en los cielos su trono, y su reino domina sobre todos». Él tiene un vasto ejército de tropas celestiales listas para ejecutar sus órdenes. Les llamamos ángeles. «Bendecid a Jehová, vosotros sus ángeles, poderosos en fortaleza, que ejecutáis su palabra, obedeciendo a la voz de su precepto. Bendecid a Jehová, vosotros todos sus ejércitos, ministros suyos, que hacéis su voluntad» (Sal 103:20-21).
El Señor con frecuencia envió ángeles para entregar mensajes a su pueblo. De hecho, las palabras hebrea y griega para ángel significan ‘mensajero’. El Señor a menudo anunció a su pueblo, mediante ángeles, lo que haría después en la historia de la redención. Por ejemplo, Dios le dijo a Zacarías, mediante el ángel Gabriel, que su esposa daría a luz a Juan, el precursor de Jesús (Lc 1:5-25). También le dijo a María, mediante el mismo ángel, que daría a luz milagrosamente al Mesías (Lc 1:26-38).
Ahora, el gran Rey envía a un ángel a anunciar el nacimiento de su Hijo a unos pastores en el campo. Como era de esperarse, el resplandor glorioso de estos guerreros celestiales sobresalta y aterra a los pastores. Pero ellos no tienen por qué temer. El mensajero de Dios no viene a juzgar, sino a anunciar gracia. No trae malas noticias, sino buenas nuevas.
Hoy no esperamos que los ángeles nos anuncien el evangelio. «En estos postreros días nos ha hablado por el Hijo» (He 1:2a). Gracias a Dios, tenemos acceso a su voz vivificadora en las Escrituras.
Sugerencias para la oración: Da gracias a Dios por habernos revelado el evangelio de Jesucristo. Ora para que el Espíritu Santo abra el corazón de muchos a fin de que crean el evangelio y reciban a Cristo como Salvador y Señor.
