VIERNES, 19 DE DICIEMBRE
Lectura bíblica: Santiago 1:22-25
Lucas 2:15: «Sucedió que cuando los ángeles se fueron de ellos al cielo, los pastores se decían unos a otros: “Pasemos, pues, hasta Belén, y veamos esto que ha sucedido, y que el Señor nos ha manifestado”».
El ángel acaba de anunciar buenas nuevas de gran gozo: «que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor. Esto os servirá de señal: hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre» (Lc 2:11-12).
Los pastores asombrados se sentaron a comentar lo vivido: «Ese ángel tenía un gran mensaje. Además, ¡qué buen orador! Y el coro celestial fue impresionante. Bueno… ¿nos vamos por un cafecito? ¿Quién se apunta?»
No, eso no fue lo que ocurrió. Aquellos pastores acababan de recibir la noticia de última hora: el tan esperado Jesús había nacido cerca de allí, en Belén. El ángel les había dado instrucciones precisas para encontrarlo.
Ante el anuncio de que Cristo ha llegado a tu vecindario, solo hay una respuesta apropiada: ¡ir a buscarlo! Eso fue lo primero que hicieron los pastores cuando los ángeles volvieron al cielo. «Pasemos, pues, hasta Belén, y veamos esto que ha sucedido, y que el Señor nos ha manifestado». Aquellos hombres fueron hacedores de la Palabra, y no tan solo oidores. Su fe quedó demostrada por sus pasos, en respuesta al evangelio.
¿Y tú? ¿Los sermones que escuchas desde el púlpito o en tus podcasts te impulsan a buscar al Cristo que anuncian? ¿Te mueven a confiar y obedecerle? ¿O solo alimentan conversaciones de sobremesa sin más consecuencia?
Sugerencias para la oración: Alaba a Dios porque el Cristo anunciado en el evangelio está al alcance de todos los que lo buscan. Ora para que el Espíritu Santo te impulse a buscar a Cristo en respuesta a su voz en el evangelio.
