SÁBADO, 20 DE DICIEMBRE
Lectura bíblica: Juan 12:20-32
Lucas 2:15-16: «Sucedió que cuando los ángeles se fueron de ellos al cielo, los pastores se decían unos a otros: “Pasemos, pues, hasta Belén, y veamos esto que ha sucedido, y que el Señor nos ha manifestado”. Vinieron, pues, apresuradamente, y hallaron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre».
El ángel les había prometido a los pastores: «Hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre», en Belén, la ciudad de David. Los pastores pusieron su fe en acción y lo hallaron donde Dios había dicho que lo hallarían. Y también lo hallaron tal como Dios había dicho: acostado en un pesebre.
¿Quieres hallar a Cristo? Entonces búscalo donde Él promete hacerse presente. Búscalo mañana en la adoración, en una iglesia donde Cristo sea proclamado y adorado de manera fiel, verdadera y cálida.
Búscalo en su Palabra, la Biblia, y en la oración. A menudo animo a quienes están comenzando a explorar la Biblia y a Cristo a iniciar en uno de los evangelios. Les digo: «Primero, pídele a Jesús que se revele a ti en lo que leas. Segundo, lee una sección breve. Tercero, ora a Dios en respuesta a lo que leíste. Cuéntale lo que te impactó, confundió, inquietó o entusiasmó. Haz lo mismo cada día». Busca a Jesús donde Él promete hacerse presente, y lo hallarás. En realidad, Él te hallará a ti.
Búscalo en la comunión con su cuerpo, entre los hermanos y hermanas por medio de los cuales Él te habla, anima, confronta, reprende e intercede por ti.
En Juan 12:20-32, algunos griegos se acercaron a Felipe y le dijeron: «Señor, quisiéramos ver a Jesús». Jesús respondió con esta promesa: «Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo» (Jn 12:32).
Sugerencias para la oración: Alaba a Dios porque Cristo se manifiesta donde ha prometido: en la adoración, en los medios de gracia y en la comunión de los creyentes. Ora para que Él abra tu corazón, y el de otros, a buscarlo y recibirlo allí.
