PARA MI SALVACIÓN

LUNES 19 DE ENERO

Lectura bíblica: Marcos 14:26-47

Juan 12:27: «Ahora está turbada mi alma; ¿y qué diré? ¿“Padre, sálvame de esta hora”? Mas para esto he llegado a esta hora».

La línea de la promesa. Los lazos y las bendiciones del pacto de gracia. Las misericordias perpetuas del Señor que sostienen y protegen el plan eterno desde antes del tiempo. El nacimiento virginal de Cristo. La misión y el ministerio de nuestro Redentor. Un ministerio enfrentado a oposición en cada paso. Getsemaní. (Señor, perdónanos por las veces en que hemos leído sobre Getsemaní con ojos secos). Nuestro hermoso Salvador que cargó con la maldición. Nacido de una virgen, acostado en un humilde pesebre. La cruel cruz. El testimonio del Mesías acerca del abandono de Su Padre. La declaración de victoria: consumado es. El velo rasgado de arriba abajo. Sepultado en la fría tumba de piedra. Resucitado al tercer día. Ascendido a la diestra del Padre celestial. El custodio, guardián, protector y defensor de nuestras almas. La promesa de Su segunda venida. Nuestro SEÑOR que salva hasta lo sumo. ¡Oh, cuán rica redención para el creyente! Y luego decir: para mi salvación. Simplemente asombroso.

Si estás leyendo esto como incrédulo, te ruego que te vuelvas a Cristo. La salvación es nuestra mayor necesidad. Sin ella, estás perdido eternamente. Confía en las promesas de la PALABRA de Dios. Fuera de Cristo no hay esperanza de alcanzar la bendición de la eternidad. Fuera de Aquel que fue enviado para ser el rescate por muchos, solo queda una eternidad de separación del amor y la gracia de Dios.

«Getsemaní no es un campo de estudio para nuestro intelecto. Es un santuario para nuestra fe». – Klaas Schilder

Sugerencias para la oración: «Cantad al Señor, sublime Dios, Creador poderoso, que por su gracia y su amor nos trae salud gloriosa. Mi alma gozo recibe fiel, pues toda pena quita Él. A Dios loor y gloria» (TPH 214:1).

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