JUEVES, 22 DE ENERO
Lectura bíblica: Josué 24:14-28
Colosenses 3:23-24 «Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís.»
¿Te ves a ti mismo trabajando para el SEÑOR, sabiendo que el pecado ya no se te imputa porque fue imputado al Salvador? No solo somos salvos de algo, sino también para algo. Somos salvos de la ira de Dios y de las consecuencias de nuestro pecado. Somos salvos para el servicio en el reino de Dios, y para hacerlo con alegría. Salvos para una respuesta de gratitud; una vida que busca al SEÑOR y Su reino. Como dijo Josué: «Pero yo y mi casa serviremos a Jehová».
Considera:
● Deuteronomio 10:12 «Sirvas a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma.»
● 1 Samuel 12:24 «Solamente temed a Jehová, y servidle de verdad con todo vuestro corazón; pues considerad cuán grandes cosas ha hecho por vosotros.»
● Salmo 103:1 «Bendice, alma mía, a Jehová, y bendiga todo mi ser su santo nombre.»
● Romanos 12:11 «En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor.»
● 1 Corintios 15:58 «Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.»
Que el SEÑOR nos ayude por Su Espíritu Santo a entender que nuestra vida en el reino no genera nuestra justicia; más bien, nuestra justicia en Cristo (toda por gracia) genera una vida de agradecimiento.
«La obra de Dios hecha a la manera de Dios jamás carecerá de la provisión de Dios.» —Hudson Taylor
Sugerencias para la oración:
«Cuando el SEÑOR, en poder, libertó a Sion,
de su prisión volvió, y nuestra redención
con gozo y con cantar
hicimos proclamar:
¡Gloria al SEÑOR de toda creación!» (HPH 126B:1).
