UNA FE COMO DE NIÑO

MIÉRCOLES 11 DE FEBRERO

Lectura bíblica: 2 Reyes 5:1-5a; Marcos 10:13-16

Marcos 10:15: «De cierto os digo, que el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él».

Naamán tenía la sentencia de muerte de la lepra sobre su vida hasta que, por la providencia bondadosa de Dios, una joven le dio testimonio. Aunque esta niña era joven, había experimentado pruebas desgarradoras. El versículo 2 explica: «Y de Siria habían salido bandas armadas, y habían llevado cautiva de la tierra de Israel a una muchacha, la cual servía a la mujer de Naamán».

Fue una experiencia aterradora ser llevada cautiva. Sin embargo, como José en Egipto y Daniel en Babilonia, ella continuó viviendo su fe en el Señor. Y debido a esto, tenía el respeto de Naamán y su esposa. Escucharon cuando ella dijo a su señora en el versículo 3: «Si rogase mi señor al profeta que está en Samaria, él lo sanaría de su lepra».

Aunque había sido llevada cautiva en guerra, tenía fe firme y confianza en Dios. Tenía fe en que Dios obraría a través de Eliseo para traer sanidad a Naamán. A pesar de sus circunstancias, se enfocó con fe gozosa en el Señor y dio testimonio a otros acerca de Él.

Jesús enseñó que el que no recibe el reino de Dios como un niño no entrará en él. En las pruebas de tu vida y la mía, ¿permanecemos firmes en fe, confiando en la providencia misteriosa de Dios? Y a través de nuestras pruebas y nuestros gozos, ¿damos testimonio del poder purificador de nuestro Señor para que otros puedan conocerle? Por la gracia de Dios, que tú y yo sigamos el ejemplo de la joven y tengamos siempre una fe como de niño.

Sugerencias para la oración: Pide al Señor que te dé la misma confianza en Su cuidado paternal que un niño pequeño tiene en un padre terrenal piadoso, orando las palabras de Marcos 9:24: «¡Creo; ayuda mi incredulidad!».

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