SÁBADO 14 DE FEBRERO
Lectura bíblica: 2 Reyes 5:15-27
Eclesiastés 12:14: «Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala».
El décimo mandamiento, que prohíbe la codicia, a menudo se quebranta antes que cualquier otro. La codicia de Giezi lo llevó a una serie de mentiras, que incluía una historia elaborada. Para mentir tan convincentemente, como Giezi lo hizo a Naamán, nos lleva a creer que Giezi había mentido muchas veces antes.
Nos sorprendemos y escandalizamos cuando escuchamos de un cristiano profeso que es atrapado en un pecado público atroz. Pero con mayor reflexión, a menudo nos damos cuenta de que cualquier pecado público que fue cometido y descubierto probablemente había estado ocurriendo por algún tiempo en secreto.
Pero lo que es secreto para nosotros es un libro abierto delante del Señor. Giezi descubrió la verdad de Hebreos 4:13 mucho antes de que fuera escrito: «Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta».
Giezi quería lo que Naamán tenía, y lo recibió. Obtuvo algo de plata y buena ropa, pero también recibió la lepra de Naamán, lepra que afectaría a sus hijos y nietos por generaciones venideras (v. 27).
Solo hay una manera de escapar del justo castigo de Dios sobre el pecado. Es confiar con fe salvadora en Jesucristo, porque «en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos» (Hch 4:12).
Sugerencias para la oración: Agradece a Dios que «al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él» (2 Co 5:21).
