MARTES 17 DE FEBRERO
Lectura bíblica: 2 Reyes 6:1-7
Mateo 6:34: «Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal».
A veces pensamos que Dios solo se preocuparía por las grandes ansiedades en nuestras vidas: un diagnóstico de cáncer, la muerte de un ser querido, o la pérdida de un empleo. Pero este pasaje nos recuerda que Dios cuida de cada aspecto de nuestras vidas, incluso el hacha prestada que se pierde.
Conocí a alguien que compró un vehículo nuevo solo para descubrir que el asiento le lastimaba tanto la espalda que no podía conducirlo por mucho tiempo. Hizo instalar una almohadilla de aire para dar soporte lumbar al asiento, y me preguntó: «¿Está mal orar para que esto haga el asiento más cómodo?». Era otra manera de preguntar: «¿Debo acercarme al Señor en oración solo con los «grandes asuntos de la vida»? ¿O puedo ir al Señor e invocar Su nombre para ayuda y consuelo en las «pequeñas cosas» de la vida?».
Y la respuesta es que debemos ir al Señor en oración por las cosas pequeñas así como por las grandes. Como escribió David en Salmo 55:22: «Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; no dejará para siempre caído al justo». ¿Y cómo usa Pedro ese versículo en 1 Pedro 5:7? Escribe: «Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros».
Cualesquiera que sean los cuidados y ansiedades que tengas, tráelos al Señor en oración. Puesto que Él nos redimió por la sangre preciosa de Su Hijo, ¡Él cuida de cada aspecto de tu vida y la mía!
Sugerencias para la oración: Usa Filipenses 4:6-7 como tu guía de oración: «Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús».
