SÁBADO 21 DE FEBRERO
Lectura bíblica: 2 Reyes 7:3-20; Lucas 13:22-30
Lucas 13:28: «Allí será el llanto y el crujir de dientes, cuando veáis a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, y vosotros estéis excluidos».
El notable pasaje en 2 Reyes nos recuerda que por causa de Cristo, Dios proveyó alimento para Su pueblo (v. 16), tal como lo hace hoy, en tiempos de escasez y tiempos de abundancia (Mt 6:25-34). Pero también nos enseña que no debemos saborear el banquete sin contar a otros las buenas nuevas del evangelio. Los leprosos se saciaron con el alimento dejado por el ejército sirio. Pero se dieron cuenta de que lo que estaban haciendo no era correcto. En el versículo 9 dijeron: «No estamos haciendo bien. Hoy es día de buena nueva, y nosotros callamos».
Pero ¿te das cuenta de que muchos cristianos hoy hacen lo mismo que hicieron aquellos leprosos? ¿Es posible que en tu vida hayas hecho eso? Sé que en mi vida, desafortunadamente, muchas veces me he saciado del evangelio sin contar a otros las buenas nuevas.
El pasaje es también una advertencia gráfica, recordándonos que el castigo de la incredulidad incluye el tormento de ver la bendición, pero no participar de ella. Eliseo le había dicho al capitán: «He aquí tú lo verás con tus ojos, mas no comerás de ello».
El capitán estaba tan cerca de abundantes bendiciones, y sin embargo tan lejos. Pero no está solo. Todos aquellos que rechazan la Palabra de Dios y se endurecen en incredulidad caerán bajo el juicio del Señor. Y parte de ese juicio incluirá ver la bendición y gloria de salvación para otros, pero no probarla ellos mismos (Mt 25:31-46; Lc 13:28).
Sugerencias para la oración: Si has entrado por la puerta angosta de salvación (Lc 13:24), agradece a Dios por Su gracia. Si no estás seguro, ora para que Dios te capacite para esforzarte por entrar por la puerta de salvación mediante la fe solo en Cristo.
