VIERNES 27 DE FEBRERO
Lectura bíblica: 2 Reyes 13:20-21; 1 Corintios 15:35-58
1 Corintios 15:56-57: «Ya que el aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado, la ley. Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo».
Los escépticos de la Biblia encuentran que 2 Reyes 13:21 es otra historia fantástica. Pero para aquellos de nosotros que conocemos el poder de resurrección de Cristo, no debería haber nada sorprendente acerca de ese versículo.
La experiencia única del cadáver que volvió a la vida nos señala hacia la certeza de nuestra resurrección corporal y nos asegura que la muerte no tiene victoria para aquellos cuya fe está en el Señor Jesucristo. Pero este relato único también retrata el don de vida eterna dado a todo aquel que por la gracia de Dios se encuentra con el Varón de Dios, el Señor Jesucristo, mediante la fe salvadora solo en Él.
Eliseo fue un tipo —o sombra— de Cristo. Capítulo tras capítulo leemos cómo era llamado el varón de Dios. Él fue sombra del verdadero Varón eterno de Dios, el Cristo eterno que tomó carne humana, Jesús. Y sabemos que vida espiritual es dada a todos los que tienen fe en Cristo, así como vida física fue dada al hombre muerto arrojado en la tumba de Eliseo. Como dijo Jesús: «Porque como el Padre levanta a los muertos, y les da vida, así también el Hijo a los que quiere da vida» (Jn 5:21).
Este pasaje, junto con muchos otros, nos recuerda que el Señor es el autor y dador de vida, tanto espiritual como física, ¡por lo cual debe ser alabado para siempre!
Sugerencias para la oración: Agradece a Dios que incluso en el valle de sombra de muerte no temeremos mal alguno (Sal 23:4) porque la muerte ha sido sorbida en victoria mediante la obra redentora de Jesucristo (1 Co 15:54-57).
