Ven, alma mía, hoy,
Tus miedos deja atrás;
Su sangre Él derramó
cual cordero en el altar
es mi abogado ante Dios
es mi abogado ante Dios
todo pecado Él ya olvidó.
(coro:)
¡Oh ven! (Oh ven) oh ven (oh ven) oh ven
Ven, alma mía, ven
¡Oh ven! (Oh ven) oh ven (oh ven) oh ven
Ven, alma mía, ven
Tus miedos deja atrás y ven.
Por siempre vivirá,
Jesús, mi intercesor;
Su amor nos redimió,
Su sangre derramó
Por todo pueblo en expiación
Por todo pueblo en expiación
Y Sobre el trono la roció.
Las llagas de la cruz
suplican sin cesar,
Elevan oración,
Con fuerza han de clamar:
¡Señor, perdona al pecador!
¡Señor, perdona al pecador!
¡No lo dejes morir! ¡Oh No!
Su Padre escucha orar
al Hijo a quien amó,
No puede rechazar
Al que nos redimió,
Su Santo Espíritu en mí
Su Santo Espíritu en mí
Me dice que de Dios nací.
Ya no hay enemistad
Mi Dios perdón me dio,
Me quiso adoptar
Mis miedos alejó,
Confiadamente al trono voy
Confiadamente al trono voy
Y Abba Padre clamo yo.
Maravilloso es el amor
Que Cristo derramó en mí;
Siendo rebelde y pecador,
Yo de su muerte causa fui.
¡Grande, sublime, inmenso amor!
Por mí murió el Salvador.
(coro:)
//¡Oh, maravilla de su amor,
Por mí murió el Salvador!//
Él su celeste hogar dejó,
Su posición, gloria y honor;
Y todo ello abandonó
Por rescatar al pecador.
Misericordia él mostró;
Su gran amor me alcanzó.
En vil prisión mi alma yació,
Atada en mal y oscuridad;
Pronto en mi ser resplandeció
La clara luz de su verdad.
Él mis cadenas destruyó,
Quedé ya libre ¡Gloria a Dios!
No temo ya condenación,
Es mi Señor y suyo soy.
Vivó en Jesús, mi salvación,
Vestido en su justicia voy.
Acceso al Padre gozo ya,
Y entrada al trono celestial.
Ven, oh pobre descarriado,
Pecadores con temor,
Cristo por salvarte espera
Con poder y compasión;
Cristo puede, Cristo puede,
Y te salva con amor.
Venid, necesitados,
De Dios su amor probad,
Os da fe y obediencia,
Gracia que os acerca a Él,
Sin dinero, sin dinero,
Id a Cristo a comprar.
Tu conciencia no te impida,
Prepararte no podrás,
Todo lo que se requiere
Se halla en Cristo, en Él confiad,
Esta gracia, esta gracia,
Jesucristo te la da.
Venid, tristes y heridos,
Los que sufren del pecar,
Los que esperan a ser buenos
Nunca lo alcanzarán,
Pecadores, pecadores,
Cristo vino a rescatar.
Vedle en el jardín humilde,
El Creador postrado está,
En la cruz sangrienta vedle,
Al morir, Él clamará,
¡Consumado es! ¡Consumado es!
¿Qué más necesitarás?
Ved al Cristo en su gloria,
Por su sangre y su poder;
Descansad en su justicia,
Y en Él solo ya confiad,
Solo Cristo, solo Cristo,
Por ti puede interceder.
Santo y ángel en concierto,
Juntos cantan su loor,
Ecos en el cielo suenan,
Alabanzas al Señor,
¡Aleluya! ¡Aleluya!
También cante el pecador.
Padre, antes del principio
nos llamaste con amor,
Y ese amor profundo y tierno
nos acerca al Salvador,
Nos sostiene, nos sostiene
Firmes solo en el Señor.
Aunque cambie el mundo entero,
Nuestro Dios no cambiará.
Su misericordia y pacto
Por los siglos durarán.
Hoy sus hijos, Hoy sus hijos
Deben su nombre alabar.
Su amor llena mi historia,
Es mi gloria sin cesar.
Su misericordia eterna
Mueve hoy mi voluntad.
Él nos ama, Él nos ama
Y nos vino a rescatar.
Padre amante, en tu presencia
cantaremos de tu amor,
Y por siempre en los cielos
te daremos gran loor.
Dando gloria, dando gloria
Al Cordero, a nuestro Dios.
Dando gloria, dando gloria
Al Cordero, a nuestro Dios.