TENTADOS POR ATAJOS EN LA ORACIÓN

MARTES, 4 DE NOVIEMBRE

Lectura bíblica: 2 Corintios 12:1-10

Gálatas 4:13: «Pues vosotros sabéis que a causa de una enfermedad del cuerpo os anuncié el evangelio al principio; y no despreciasteis ni desechasteis por causa de mi prueba física, sino que me recibisteis como a un ángel de Dios, como a Cristo Jesús».

Un visitante en un hogar reformado o presbiteriano podría ser perdonado si pensara que el asunto más importante de la oración familiar es la salud física de los miembros de la familia. No es raro escuchar oraciones familiares centradas casi exclusivamente en temas de salud. Sin embargo, las Escrituras enseñan algo muy diferente a los creyentes.

Pablo tuvo la oportunidad de predicar a los gálatas precisamente porque sus ojos lo afligían y esto le impidió continuar su viaje. En 2 Corintios, Pablo menciona que pidió al Señor ser librado del aguijón en su carne. Muchos comentaristas creen que aquel aguijón era una dolencia física. Pablo aprendió que la gracia de Dios es suficiente aun en los momentos más difíciles de la vida. El propósito de la oración no es que todos sean sanados, sino que Dios sea glorificado. Los cristianos, por los medios que Dios decida usar, son formados para ser hombres y mujeres fieles y obedientes a Él. Con frecuencia, el instrumento que Dios usa para esa formación es el sufrimiento y la dificultad.

Quizás los pastores locales, inspirados por la Palabra, transformen intencionalmente las oraciones congregacionales para que sean modelos más claros de oración bíblica. Ora para que los creyentes encuentren la gracia de Dios en medio de su sufrimiento. Pide al Señor que guíe a los afligidos hacia médicos y especialistas que, a través del testimonio del creyente que sufre, puedan escuchar el evangelio por primera vez. Y sí, ora también, en su debida proporción, por el bienestar de los enfermos.

Sugerencias para la oración: Que el Espíritu del Señor conmueva a pastores, ancianos, padres y guerreros de oración para que sean más intencionales al orar por los enfermos; pide a Dios por aquellos que están padeciendo entre nosotros, para que Su gracia sea suficiente para sus necesidades.

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