VISIÓN Y ORACIÓN

VIERNES, 7 DE NOVIEMBRE

Lectura bíblica: 1 Reyes 8:41-43

Proverbios 11:30: «El fruto del justo es árbol de vida, y el que gana almas es sabio».

En la dedicación del templo de Salomón, el rey oró para que los extranjeros, atraídos por la fama del gran Nombre de Dios y por Sus poderosas obras, fueran recibidos por el Señor. Ya en ese momento de la historia de Israel era evidente que el pueblo de Dios debía ser un faro que brillara en medio de la oscuridad del mundo, reflejando la gloria de Dios.

Como declara Proverbios 11, los creyentes deben ser ganadores de almas. Las oraciones de los creyentes deben ser persistentes, fervientes, tan llenas de amor que constantemente imploren a Dios que traiga a sus amigos, vecinos, compañeros de trabajo y a personas de toda tribu, lengua y nación al reino de Dios.

Queridos hermanos en la fe, ¿es esta la oración urgente de su corazón? ¿Anhelan que las personas, cercanas y lejanas, conozcan el gran Nombre de Jesús, en quien solamente se halla la salvación? Por tanto, es un asunto crucial de oración que los santos clamen a Dios para que la labor de misioneros y ministros, evangelistas y padres, maestros y predicadores sea eficaz, y muchos sean traídos a Cristo.

Queridos ministros, si las oraciones congregacionales no reflejan este énfasis tanto como deberían, les animo a ampliarlas, de modo que, conforme al mandato de la Escritura, modelen fiel y regularmente la oración por las misiones y por la cosecha de almas que ha de venir. Queridos creyentes, examinen sus devociones personales y familiares. ¿Están orando por los obreros en el campo de la cosecha y por los muchos que aún han de ser traídos?

Sugerencias para la oración: Consigue una tarjeta de oración de tu iglesia y ora regularmente por los misioneros que apoya tu congregación local. Visita el sitio web “The Joshua Project: People Groups of the World” y aprende sobre los pueblos y tribus no alcanzados para comenzar a orar de manera más informada.

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