SÁBADO, 8 DE NOVIEMBRE
Lectura bíblica: Salmo 47
Hebreos 13:20-21: «Y el Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran Pastor de las ovejas, por la sangre del pacto eterno, os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo Él en vosotros lo que es agradable delante de Él por Jesucristo, al cual sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén».
Usa tu imaginación por un momento. Imagina que te llamas Juan. Yo soy tu amigo y te estoy pidiendo algo: «Hola, Juan. Bueno, Juan, tengo un favor, Juan, que pedirte, Juan». Sin duda, si escucharas esto, te distraería el uso constante de tu nombre. Si escuchas a algunos padres, ancianos o ministros orar, podrías sentir algo similar: hay un uso excesivo de un solo nombre, como «Señor» o «Dios». Se repite. Se repite. Se repite, tanto, que parece una coma.
Ahora mira nuevamente el Salmo 47. Dios es llamado «el gran Rey sobre toda la tierra» (¡qué título tan glorioso!). El salmista lo llama también «nuestro Rey» y «el Dios de Abraham». Es «el Altísimo, digno de suprema alabanza». En Hebreos, es «el Dios de paz». Jesús es «el gran Pastor de las ovejas». Jesús también es llamado «Jesucristo», es decir, el Ungido de Dios para el servicio santo.
La Biblia está llena de los nombres de Dios. En lugar de orar perezosamente, repitiendo el mismo nombre una y otra vez, piensa en quién es Aquel a quien estás dirigiendo tus oraciones. Invoca al Dios de paz para ayudar a una familia en conflicto matrimonial. Llámalo «el gran Rey» al pedir perdón por la rebeldía de un pueblo que a menudo se resiste a Su autoridad. Cuando anheles el regreso de Jesús, nómbralo «el gran Rey sobre toda la tierra», cuya gloria será revelada cuando venga con todos Sus santos ángeles.
Sugerencias para la oración: Ten a mano un cuaderno mientras lees la Biblia, ya sea de forma personal o en familia, para anotar los nombres de Dios. Luego, incorpora esos nombres en tus oraciones personales y familiares. Dios se ha revelado por medio de Sus nombres para que te acerques confiadamente a Su trono de gracia y halles misericordia y gracia en el momento oportuno.
