ORAR CON LAS ESCRITURAS

DOMINGO, 9 DE NOVIEMBRE

Lectura bíblica: Isaías 12

Salmo 50:15: «E invócame en el día de la angustia; te libraré, y tú me honrarás».

Es común que los creyentes presenten peticiones de oración a los ancianos y pastores, pidiéndoles que las incluyan en la oración congregacional (también conocida como oración pastoral). El Salmo 50 recuerda a los creyentes que nuestro Padre fiel invita a Su pueblo a clamar a Él, pero también les manda agradecerle por las oraciones respondidas. Este aspecto de la oración —la gratitud por las respuestas recibidas— es uno que fácilmente puede ser descuidado o pasado por alto. Hoy incluimos un ejemplo de oración, basado en Isaías 12, que pone en práctica algunas de las enseñanzas vistas en los últimos días.

Hay dos líneas en blanco donde puedes escribir tus propias razones para dar gracias a Dios, para glorificar Su Nombre y para proclamar Sus obras.

«Te damos gracias, oh Señor, porque aunque estuviste airado contra nosotros, tu ira se apartó y nos has consolado en Cristo nuestro Señor. Con los ojos de la fe te vemos, Dios que eres salvación, confiamos en ti y no tememos. Tú, Señor Dios, eres nuestra fortaleza y nuestro cántico; tú has venido a ser nuestra salvación. Con gozo sacamos aguas de los manantiales de la salvación. Te damos gracias, Señor, por ____________________. Junto a tu pueblo de todas las generaciones, damos a conocer tus obras ____________________.

Proclamamos que tu Nombre es exaltado. Cantad salmos al Señor, porque ha hecho cosas grandiosas; sea esto sabido por toda la tierra. Gritad y exultad de gozo, oh moradora de Sion, porque grande es en medio de ti el Santo de Israel».

Sugerencias para la oración: Toma uno o dos versículos de tu Salmo favorito y conviértelos en una oración personal, expresando gratitud, lamento o cualquier carga que Dios haya puesto en tu corazón.

Deja un comentario