DOMINGO, 23 DE NOVIEMBRE
Lectura bíblica: Filipenses 3:13-16
Filipenses 3:17: «Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros».
Bienvenido a la celebración dominical. Qué gozo es descansar en la obra de Cristo nuestro Señor. Qué regalo es congregarse con el pueblo de Dios, para cantar salmos, himnos y cánticos espirituales al Señor nuestro Dios. El reposo del día de reposo es un tiempo en el que los avances en tu fe —logrados por la gracia de Dios— son reconocidos en adoración agradecida ante el Rey.
Bienvenido a la celebración dominical. Pablo, con su ejemplo de avanzar hacia el supremo llamamiento del Evangelio, con su anhelo de aferrarse a todo lo que ya habían alcanzado en Cristo, animaba al pueblo de Filipos. Anhelaba que estuvieran tan unidos en Cristo que las cosas que quedaban atrás —sus antiguas maneras de vivir y sus viejas rivalidades— fueran dejadas de lado a la luz del objetivo supremo de servir a Jesús, el premio de la vida, la esperanza de todo corazón anhelante. ¿Recibes tú el domingo así, como un tiempo de unidad en el que Cristo Jesús es tu premio?
Bienvenido a la celebración dominical, donde los cristianos maduros, con su participación activa en el culto, modelan una fe viva para los que son jóvenes en la fe. La manera en que prestas atención, cantas y te muestras en actitud de oración durante el culto, todas estas acciones animan a otros a seguir tu ejemplo. Al adorar a Dios con tus hermanos en la fe, confía en que tu presencia y tu participación, cada domingo, son de aliento para otros creyentes a tu alrededor.
Sugerencias para la oración: Da gracias a Dios por aquellos en tu congregación y en tu familia que son para ti un hermoso ejemplo de madurez cristiana; expresa también tu gratitud a Dios por algunas formas específicas en que puedes ver que Él te está guiando hacia una mayor madurez.
