LUNES 2 DE FEBRERO
Lectura bíblica: 2 Reyes 2:9-18; Hechos 1:1-11
Hechos 1:11: «Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo».
La compañía de profetas vio que el espíritu de Elías reposaba sobre Eliseo, pero sus ojos estaban cegados a la realidad de la ascensión de Elías al cielo. A menos que el Señor en Su gracia soberana nos dé ojos espirituales para ver, oídos para oír y un corazón para responder, no comprenderemos nuestra necesidad del Cristo ascendido. Como señala 1 Corintios 2:14: «Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente».
Por la gracia de Dios, por la morada del Espíritu Santo, ¿ves las verdades espirituales de la Palabra de Dios? ¿Ves que la ascensión de Elías fue solo una sombra de la ascensión de Jesucristo? ¿Ves que Cristo se sacrificó a sí mismo por ti antes de ascender a la gloria del cielo para que un día tú también puedas ascender a la gloria por Sus méritos y no por los tuyos? ¿Ves que Él regresará en gloria, corporalmente, no para llevar el pecado sino para juzgar a vivos y muertos? ¿Esperas ansiosamente Su regreso y la revelación de los nuevos cielos y la nueva tierra?
Si es así, entonces busca cada oportunidad para servirle con gratitud y gozo, tal como Eliseo lo hizo hace tanto tiempo cuando sirvió como asistente de Elías.
Sugerencias para la oración: Agradece a Dios por revelar a Su Hijo a través de los tipos y sombras del Antiguo Testamento así como de los testimonios del Nuevo Testamento de Su amor redentor. Y agradécele que nosotros también ascenderemos a la gloria ya que Él «transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas» (Fil 3:21).
