VIERNES 6 DE MARZO
Lectura bíblica: Romanos 6:1-11
2 Corintios 5:17: «De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas».
Aunque Dios había bendecido a Adán y Eva para su tarea de extender la gloriosa presencia de Dios por toda la tierra, Adán y Eva fracasaron en cumplir esta tarea. Como resultado, el caos y el desorden que Dios había sometido con sus seis días de creación, lenta pero seguramente, comenzaron a retornar a la buena y armoniosa creación de Dios. Conocemos este caos como pecado, muerte y el diablo.
Para que Dios cumpliera la meta de su creación, tenía que enfrentar este triple problema del pecado, la muerte y el diablo. Lo hace enviando a este mundo quebrantado a su Hijo, quien pagó la pena del pecado, quebrantó el poder del pecado, limpió la contaminación del pecado, destruyó la separación causada por el pecado y derrotó a la muerte y al diablo. Cuando el Señor Jesús resucitó de entre los muertos el primer día de la semana, demostró que había enfrentado exitosamente el problema del pecado, la muerte y el diablo al inaugurar la nueva creación que siempre había sido la meta de la primera creación de Dios. Cuando estamos unidos a Cristo por la fe, experimentamos las primicias de esta gloriosa nueva creación mediante la comunión del Espíritu Santo. El domingo, el primer día de la semana, es una señal o recordatorio semanal de que somos nueva criatura en Cristo y una promesa de que un día entraremos en la plenitud del reposo de esta nueva creación.
Sugerencias para la oración: Pida al Espíritu Santo que le dirija en cómo puede dar testimonio a quienes le rodean de que usted es nueva criatura en Cristo.
