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EL SEÑOR JESUCRISTO Y LA META DE LA CREACIÓN DE DIOS

MARTES 31 DE MARZO

Lectura bíblica: 2 Crónicas 3:1

Génesis 22:14: «Y llamó Abraham el nombre de aquel lugar, Jehová proveerá. Por tanto se dice hoy: En el monte de Jehová será provisto».

Dios garantiza a Abraham que bendecirá a las naciones por medio de la iglesia cuando esta viva en su presencia en el Espíritu por la fe, siendo receptiva a su voz, abierta a su provisión y disponible a la guía del Espíritu. Esta garantía no se cumplió en el Antiguo Testamento porque los descendientes de Abraham querían ser como las naciones.

Israel fracasó en ser bendición para el mundo, pero Dios envió a su Hijo para hacer lo que Israel no logró hacer. Con el sacrificio de su vida y el sacrificio de su muerte, el Señor Jesucristo reflejó perfectamente la gloriosa presencia de su Padre celestial y vivió para el prójimo siendo una persona donde el cielo y la tierra se encuentran. En él, todas las familias de la tierra son benditas cuando son unidas a él por la fe, porque el Espíritu Santo les capacita para vivir para el prójimo convirtiéndose en personas donde el cielo y la tierra se encuentran, y la misión de Dios para su gloria se lleva a cabo en ellos y por medio de ellos.

2 Crónicas 3 vincula el lugar donde Abraham sacrificó un carnero en lugar de Isaac con el monte Sion, donde más tarde se construyó el templo. Esto vincula al carnero que fue sacrificado como sustituto de Isaac con el Señor Jesucristo como nuestro sustituto. Esto da un profundo significado al nombre que Abraham dio a este lugar: Jehová proveerá. El carnero apuntaba a él, porque en él Dios proveyó a la iglesia con Aquel que la capacitaría para tener éxito en alcanzar la meta de su creación.

Sugerencias para la oración: Pida a su Padre celestial que le capacite para vivir diariamente en su presencia viviendo en Cristo por medio del Espíritu Santo por la fe.

DIOS GARANTIZA BENDECIR A LAS NACIONES POR MEDIO DE ABRAHAM Y SUS DESCENDIENTES

LUNES 30 DE MARZO

Lectura bíblica: Génesis 22:15-19

Génesis 22:13b: «…y fue Abraham y tomó el carnero, y lo ofreció en holocausto en lugar de su hijo».

Porque Abraham vivía en el Espíritu por la fe, Dios intervino y canceló el sacrificio de Isaac. Porque Dios providencialmente condujo un carnero que tenía sus cuernos trabados en un zarzal hasta donde estaba Abraham, Abraham sacrificó el carnero en lugar de Isaac.

Además, Dios recompensa el vivir de Abraham en el Espíritu por la fe con la promesa de que lo bendeciría para que pudiera ser bendición para las naciones alrededor de Canaán. Lo hace usando un lenguaje que ya había usado en Génesis 12, 15 y 17 para indicar esto. Dios lo bendeciría, multiplicaría su descendencia como las estrellas del cielo y la arena que está a la orilla del mar, su descendencia poseería las puertas de sus enemigos y en él serían benditas todas las naciones de la tierra.

Dios garantiza su promesa con un juramento (v. 15). Ahora bien, los juramentos siempre contienen no solo una bendición, sino también una maldición. El que jura invoca una maldición sobre sí mismo si no cumple la bendición. La maldición puede ser verbal o ritual, como cortar animales por la mitad como había ocurrido en Génesis 15. Como el juramento de Dios no contiene una maldición verbal, debe haber una maldición ritual. Creo que encontramos esta maldición ritual en el sacrificio del carnero como holocausto. Dios está diciendo: «Que sea sacrificado como ese carnero si no cumplo mi juramento de bendecir a las naciones por medio de los descendientes de Abraham cuando vivan íntegramente en el Espíritu por la fe y obedezcan mi voz».

Sugerencias para la oración: Dé gracias a su Padre celestial porque ha garantizado bendecir al mundo por medio de la iglesia, la descendencia de Abraham, cuando vive en el Espíritu por la fe y es obediente a su voz. Pídale que le capacite para vivir en el Espíritu por la fe.

VIVIR ÍNTEGRAMENTE EN EL ESPÍRITU POR LA FE Y LA META DE LA CREACIÓN DE DIOS

DOMINGO 29 DE MARZO

Lectura bíblica: Génesis 22:1-14

Génesis 22:2: «Y dijo: Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré».

Dios quiere usar a Abraham y Sara como un segundo Adán y Eva y enfrentar el problema que su caída en el pecado causó, y hacer que vivan para el prójimo siendo personas y lugares donde el cielo y la tierra se encuentran, que reflejen la gloriosa presencia vivificante, luminosa y amorosa de Dios. Para que Abraham y Sara puedan hacer esto, tienen que vivir en el Espíritu por la fe y no en la carne del mundo ni en la carne de sus corazones pecaminosos. La circuncisión como señal y sello de su membresía en la comunidad del pacto de Dios servía como recordatorio de su identidad así como de su llamamiento.

En nuestra lectura bíblica, Dios prueba el compromiso íntegro de Abraham de ser su cabeza representativa redentora en este mundo por amor al mundo, mandándole tomar al hijo que había esperado 25 años para que naciera y sacrificarlo como holocausto, de manera semejante a como los cananeos sacrificaban a sus hijos. Porque Abraham vivía ciertamente en el Espíritu por la fe, siendo receptivo a la voz de su Dios, abierto a su provisión y disponible a la guía del Espíritu, pasó la prueba de Dios. Esto se ve en su partida inmediata de su hogar, en su decir a los siervos que él e Isaac regresarían, en su creencia de que Dios proveería un sacrificio, en su levantar el cuchillo para sacrificar a su hijo y en su creencia de que Dios resucitaría a Isaac de los muertos si lo sacrificaba (He 11:19).

Sugerencias para la oración: Pida a su Padre celestial que le muestre dónde pueda necesitar hacer cambios en su vida para ser más íntegro en cumplir su llamamiento a ser la cabeza representativa redentora de Dios en este mundo siendo una persona donde el cielo y la tierra se encuentran.

EL BAUTISMO COMO SEÑAL DE LA META DE LA CREACIÓN DE DIOS

SÁBADO 28 DE MARZO

Lectura bíblica: Éxodo 28:6-21

Col 2:11-12a: «En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo; sepultados con él en el bautismo».

En el Antiguo Testamento, el sumo sacerdote era el sustituto y cabeza representativa de Israel, simbolizado por las piedras en sus hombros y las piedras en el pectoral del juicio. Dondequiera que iba, Israel iba con él, y lo que él hacía, Israel lo hacía con él.

El Señor Jesucristo es el cumplimiento del sumo sacerdote del Antiguo Testamento. En todo lo que hizo, funcionó como el sustituto y cabeza representativa del Israel del Nuevo Testamento, la iglesia, su cuerpo. Así, cuando murió, los miembros de su cuerpo murieron con él.

El bautismo es señal y sello de nuestro haber muerto y sido sepultados con Cristo. Porque la circuncisión en el Antiguo Testamento, hecha con manos, era una marca de identidad de que los miembros de la iglesia habían sido cortados de la vida de la carne en el mundo y la carne en sus corazones —el viejo orden de vida— y habían sido puestos en la iglesia —el nuevo orden de vida—, Pablo llama a nuestro haber sido sepultados con Cristo en el bautismo la circuncisión de Cristo, una hecha sin manos. Es señal y sello de que en Cristo hemos muerto a la vida de la carne en el mundo y la carne que vive en nuestros corazones. Así, como la circuncisión era un recordatorio de lo que implicaba ser miembro de la comunidad del pacto de Dios, el bautismo nos recuerda lo mismo. Si hemos de ser bendición para el mundo, necesitamos morir diariamente a los caminos de la carne del mundo y la carne de nuestros corazones.

Sugerencias para la oración: Pida a su Padre celestial que le muestre dónde necesita morir a la carne para poder ser bendición para quienes le rodean.

LA CIRCUNCISIÓN COMO SEÑAL DE LA META DE LA CREACIÓN DE DIOS

VIERNES 27 DE MARZO

Lectura bíblica: Génesis 17:9-14

Génesis 17:11: «Circuncidaréis, pues, la carne de vuestro prepucio, y será por señal del pacto entre mí y vosotros».

Tengo una tarjeta NEXUS, que sirve como una de mis marcas de identidad. Me identifica como un viajero de bajo riesgo que puede cruzar la frontera canadiense-estadounidense rápidamente. También me da privilegios en ciertos aeropuertos.

La circuncisión, como señal de la comunidad del pacto de Dios, es también una marca de identidad. Identifica a los varones como miembros de esta comunidad y les recuerda (y a las mujeres) lo que implica ser miembro de esta comunidad del pacto. Así como la carne del prepucio del varón era cortada, así los miembros de la comunidad del pacto de Dios son cortados de los caminos de la carne del mundo. Ser circuncidado simboliza que han sido separados de los caminos del mundo y consagrados a los caminos de Dios. Deben andar delante de Dios, en su amorosa y santa presencia en el Espíritu Santo, y ser perfectos, íntegramente consagrados a Dios. Además, la circuncisión simboliza que los miembros de la comunidad del pacto de Dios son cortados de los caminos de la carne en sus corazones. La circuncisión exterior no es suficiente; sus corazones necesitan ser circuncidados también (cf. Ro 2:25-29).

Solo de esta manera puede Dios usar a su comunidad del pacto, su iglesia, para ser bendición para el mundo y vivir para el prójimo siendo personas y lugares donde el cielo y la tierra se encuentran. Los corazones de los miembros de la iglesia necesitan ser circuncidados y los caminos de la carne necesitan ser cortados de sus corazones. De otro modo, serán cortados de la comunidad del pacto de Dios.

Sugerencias para la oración: Pida a su Padre celestial que diariamente le recuerde lo que implica ser miembro de su comunidad del pacto con respecto a los caminos de la carne que aún viven en nuestros corazones.

EL SEGUNDO PACTO DE DIOS CON ABRAHAM Y LA META DE LA CREACIÓN (2)

JUEVES 26 DE MARZO

Lectura bíblica: Génesis 17:1-8

Génesis 17:7: «Y estableceré mi pacto entre mí y ti, y tu descendencia después de ti en sus generaciones, por pacto perpetuo, para ser tu Dios, y el de tu descendencia después de ti».

Cuando Dios hizo sus dos pactos con Noé, continuamente habló de hacer «mi pacto». Al hacerlo, Dios llamaba la atención sobre el hecho de que él se encargaría de que su compromiso con Noé, su familia y la creación, y su compromiso con su misión para su gloria, fueran cumplidos. Nada haría tambalear este compromiso.

Con este segundo pacto con Abram, Dios hace lo mismo. Continuamente habla de «mi pacto», esencialmente llamando la atención sobre el hecho de que, porque él es Dios Todopoderoso, él se encargará de cumplir las promesas que hizo a Abram para que él y sus descendientes puedan ser bendición para el mundo.

Porque el pacto de Dios con Abram es «su pacto» con él, Dios repite sus promesas a Abram de una manera más abundante y generosa que antes. Abram sería sobremanera fructífero y sería padre de una multitud de naciones. En consecuencia, Dios cambia el nombre de Abram para ponerlo en línea con este fructífero destino. Ya no se llamaría Abram, sino Abraham, que significa «padre de una multitud». Además, reyes saldrían de esta multitud de naciones de las cuales Abraham sería el padre. Es más, el pacto de Dios con Abraham sería un pacto perpetuo. El corazón de este pacto perpetuo es que Dios sería Dios para ellos. En otras palabras, siempre habrá descendientes de Abraham que vivirán en la amorosa presencia de Dios en el Espíritu y serán bendición para el mundo siendo personas y lugares donde el cielo y la tierra se encuentran.

Sugerencias para la oración: Dé gracias a su Padre celestial porque él cumplirá su propósito para usted y su iglesia en un cielo nuevo y una tierra nueva.

EL SEGUNDO PACTO DE DIOS CON ABRAHAM Y LA META DE LA CREACIÓN (1)

MIÉRCOLES 25 DE MARZO

Lectura bíblica: Génesis 17:1-8

Génesis 17:1b-2: «Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí y sé perfecto. Y pondré mi pacto entre mí y ti, y te multiplicaré en gran manera».

Después de hacer un pacto con Abram en Génesis 15, Dios hace un nuevo pacto con él en Génesis 17. Ayer leímos por qué esto era necesario. Siendo personas y lugares donde el cielo y la tierra se encontrarían, Abram y Sarai tenían que llevar a cabo el cumplimiento de la promesa de Dios de una gran nación mediante la cual Dios quería enfrentar el caos y el desorden causados por Adán. Intentaron hacer esto mediante la carne del mundo y la carne de sus propios corazones, generando incertidumbre sobre si Dios aún podía usar a Abram y Sarai para este propósito.

Por lo tanto, no debería sorprendernos que cuando Dios se dirige a Abram, lo haga como «Dios Todopoderoso». Le dice a Abram que él puede enfrentar el problema de la esterilidad de ambos, haciendo fértil a la estéril para que pueda ser bendición para el mundo. Además, no debería sorprendernos que Dios mande a Abram a andar delante de él. Necesitas andar en el Espíritu y no en la carne. Necesitas vivir en mi santa presencia y reflejar mi santa gloria. Necesitas ser perfecto. Necesitas ser íntegro en tu servicio a mí. Necesitas rendirlo todo a mí y estar completamente consagrado a mí. Solo de esta manera puedo usarte en mi misión para mi gloria y hacer nuevas todas las cosas en un mundo donde mi pueblo y mi mundo volverán a morar en mi amorosa presencia y serán personas y lugares donde el cielo y la tierra se encuentran.

Sugerencias para la oración: Pida a su Padre celestial que le muestre qué cambios pueda necesitar hacer en su vida para estar viviendo en su santa presencia y reflejando su santa gloria.

LA CARNE DEL MUNDO Y LA CARNE DE NUESTROS PROPIOS CORAZONES

MARTES 24 DE MARZO

Lectura bíblica: Génesis 16:1-16

Génesis 16:4a: «Y él se llegó a Agar, la cual concibió».

El miércoles pasado escribí que si queremos tener éxito en ser bendición para el mundo siendo personas y lugares donde el cielo y la tierra se encuentran, necesitamos entregarnos al Señor Jesucristo, abriéndonos a su entrada en nuestras almas con su Espíritu Santo de modo que él se haga carne y sangre en nuestras vidas.

Para que Abram y Sarai tuvieran éxito en ser un segundo Adán y Eva que bendecirían al mundo y enfrentarían el problema causado por el pecado de Adán siendo personas donde el cielo y la tierra se encuentran, ellos también tendrían que vivir en el Espíritu y no en la carne. Sin embargo, nuestra lectura bíblica nos muestra que ambos eligen intencionalmente vivir en la carne en lo que respecta al cumplimiento de la promesa de Dios de hacerlos una gran nación. En lugar de esperar en Dios para que cumpliera su promesa a su tiempo, toman el asunto en sus propias manos e intentan cumplir la promesa de Dios a su manera, haciendo que Abram se llegara a Agar y engendrara un hijo con ella según la costumbre cultural de aquellos días.

Pero así no es como tenemos éxito en ser bendición para el mundo. Si queremos bendecir al mundo siendo personas y lugares donde el cielo y la tierra se encuentran, necesitamos vivir en el Espíritu y no en la carne del mundo ni en la carne de nuestros propios corazones. Toda la miseria que el nacimiento de Ismael trajo consigo es clara prueba de esta verdad.

Sugerencias para la oración: Pida a su Padre celestial que le muestre dónde la carne del mundo o la carne de su propio corazón le está impidiendo tener éxito en ser bendición para el mundo siendo una persona donde el cielo y la tierra se encuentran.

LA SANGRE DEL PACTO

LUNES 23 DE MARZO

Lectura bíblica: Mateo 26:26-29

Mateo 26:28: «porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados».

El sábado vimos que Dios hace un pacto con Abram según la costumbre de aquellos días, donde los socios del pacto cortaban animales por la mitad y luego pasaban entre esos animales, garantizando así su compromiso con el pacto que acababan de hacer o cortar.

Cuando el Señor Jesucristo instituyó la Cena del Señor, retomó la imagen de la sangre de los animales que se usaban para cortar un pacto (cf. también Éx 24:8). Dijo a sus discípulos que cuando bebieran de la copa durante la celebración de la Cena del Señor en memoria de él, esa copa con vino simbolizaba su sangre del pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados.

Esto nos muestra que cuando Dios juró que si no cumplía su promesa de dar a Abram y a sus descendientes la tierra de Canaán, que era sombra del cielo nuevo y la tierra nueva, se cortaría a sí mismo por la mitad, quiso decir lo que dijo. Pues aunque Dios no necesitó cortarse a sí mismo por la mitad para cumplir su promesa de la posesión de la tierra de Canaán, a causa de nuestro pecado, sí necesitó cortarse a sí mismo por la mitad para cumplir la promesa de aquello de lo cual esta tierra era sombra: la plenitud del reino eterno de Dios. En la muerte del Señor Jesucristo, Dios se cortó a sí mismo por la mitad para quitar el obstáculo del pecado que nos impedía heredar el cielo nuevo y la tierra nueva.

Sugerencias para la oración: Dé gracias a su Padre celestial por la sangre del pacto que quitó el obstáculo de su pecado para que pueda recibir su recompensa de fe y entrar en el reino venidero del cielo.

LA TIERRA DE CANAÁN Y EL CIELO NUEVO Y LA TIERRA NUEVA

DOMINGO 22 DE MARZO

Lectura bíblica: Hebreos 11:8-16

Hebreos 11:10: «porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios».

Dios está en misión para su gloria, para hacer nuevas todas las cosas en un mundo donde su pueblo y su mundo volverán a morar en su amorosa presencia y serán personas y lugares donde el cielo y la tierra se encuentran. Esto significa que la vida cristiana es un viaje hacia esta gloriosa presencia vivificante, luminosa y amorosa de Dios, también conocida como la plenitud del eterno reposo sabático de Dios.

Por nuestra lectura bíblica, parecería que Abraham entendía esto. Se nos dice que esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios. Además, nos dice que reconocía ser extranjero y peregrino sobre la tierra, que deseaba un país mucho mejor que el que acababa de dejar, a saber, un país celestial, una ciudad preparada para él por Dios.

Esto significa que la tierra de Canaán, además de ser una tierra real, también funciona como tipo o sombra del cielo nuevo y la tierra nueva. Y así como Dios enfrentó el problema de incertidumbre en la vida de Abraham respecto a la posesión de la tierra de Canaán haciendo un pacto con él que garantizaba su compromiso con esta promesa, así también Dios enfrenta cualquier incertidumbre que podamos tener de que su compromiso con su misión para su gloria, resultando en un cielo nuevo y una tierra nueva, será cumplido con este mismo pacto. Que sea cortado por la mitad si no cumple esta promesa para nosotros.

Sugerencias para la oración: Pida a su Padre celestial que le capacite para aferrarse sin apretar a este siglo y a las cosas de este siglo mientras viaja hacia el cielo nuevo y la tierra nueva como extranjero y peregrino en esta tierra.