JUEVES 12 DE MARZO
Lectura bíblica: Génesis 8:1–9:7
Génesis 8:1b: «E hizo pasar Dios un viento sobre la tierra, y disminuyeron las aguas».
Después de 150 días, Dios hizo pasar un viento sobre la tierra de modo que las aguas comenzaron a menguar. La palabra hebrea para «viento» es la misma que se usa para «Espíritu». Esto nos recuerda al Espíritu de Dios moviéndose sobre la faz de las aguas en Génesis uno. Es una indicación de que así como Dios comenzó su obra de creación en Génesis uno, ahora comenzará su obra de re-creación en Génesis ocho.
Esto se confirma cuando comparamos la obra de re-creación de Dios con su obra de creación descrita en Génesis uno. Después de que Dios hizo pasar un viento sobre la tierra de modo que las aguas comenzaron a menguar, hizo que las criaturas vivientes en el arca la dejaran y comenzaran a repoblar la tierra, recordándonos la manera en que Dios pobló el cielo y la tierra con criaturas vivientes durante los días quinto y sexto de la creación. En Génesis ocho leemos acerca de Dios restableciendo los días y las estaciones, recordándonos el día cuatro de la creación cuando puso las lumbreras en el cielo para señalar las estaciones, los días y los años. En Génesis nueve leemos que Noé y sus hijos son bendecidos y se les manda ser fructíferos y multiplicarse, llenar la tierra y señorear sobre ella. En Génesis uno leemos sobre este mismo mandato dado a Adán y Eva. En Génesis nueve leemos que Dios provee alimento a Noé y su familia. En Génesis uno hizo lo mismo por Adán y Eva.
Sugerencias para la oración: Dé gracias a su Padre celestial por la obra de su Espíritu en la renovación de la creación (Sal 104:30). Agradézcale especialmente por la renovación espiritual que su Espíritu obra en usted.
