ORACIÓN Y TENTACIÓN

MIÉRCOLES 8 DE ABRIL

Lectura bíblica: Lucas 22:39-46

Lucas 22:40: «cuando llegó a aquel lugar, les dijo: Orad que no entréis en tentación».

Ayer vimos la gran bendición y consuelo en el hecho de que Jesús ora por su pueblo. Ahora Jesús ordena a sus discípulos que oren por sí mismos. Esto no es solo ofrecer una oración rápida, sino estar orando. Todos necesitamos estar orando para poder enfrentar las tentaciones y dificultades que nos esperan. Aun Jesús necesitaba orar. Él se apartó solo, donde en agonía, presentó sus oraciones ante el Padre.

Mientras Jesús clama por misericordia, los discípulos se duermen. Me veo a mí mismo allí. ¿Le ha pasado alguna vez que sabe que necesita mirar al Señor y presentar sus necesidades ante él, pero siente que incluso eso es demasiado difícil? ¿O le sucede que sabe que Dios le ha dado una tarea, pero solo puede enfocarse en sus propios deseos y se olvida de lo que está llamado a hacer?

Es irónico cómo pensamos que la oración es tan difícil cuando lo que Jesús hizo es infinitamente más difícil. Jesús iba a la cruz. Jesús bebería la copa de la ira de Dios hasta las heces. Jesús sufriría y moriría por los pecados de muchos. Y Jesús se quedó despierto toda la noche, orando y confiando, y luego iría a la cruz.

Que esto sea un llamado de atención para nosotros. A menudo estamos espiritualmente dormidos y vulnerables. Necesitamos estar viviendo en oración, poniendo nuestras cargas ante Dios en oración, y mirando al Señor con confianza.

Sugerencias para la oración: Ore para que Dios le enseñe y le ayude a orar. Acuda al Salmo 62 y haga de él su oración a Dios.

Deja un comentario