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ALABANZA

JUEVES 30 DE ABRIL

Lectura bíblica: Hechos 12:11-19

Hechos 12:11: «Entonces Pedro, volviendo en sí, dijo: Ahora entiendo verdaderamente que el Señor ha enviado su ángel, y me ha librado de la mano de Herodes, y de todo lo que el pueblo de los judíos esperaba».

A veces tenemos sueños fantásticos. Quizás ha soñado que puede volar, o que está en su lugar de vacaciones favorito con sus personas favoritas, pero luego se despierta y fue simplemente un sueño. Piensa para sí mismo: «¡Sabía que era demasiado bueno para ser verdad!». Pedro pensó que estaba teniendo este sueño extraño y maravilloso donde caminaba pasando guardias y a través de las puertas. Pedro había visto muchas cosas milagrosas, pero pensó que todo esto era demasiado bueno para ser verdad. Entonces volvió en sí y vio que el Señor lo había rescatado.

Ayer vimos nuestra necesidad de oración. Dios responde la oración de maneras mayores de lo que podríamos imaginar. Esto no significa que debamos siempre esperar milagros cuando viene una dificultad, pero mientras buscamos al Señor con fervor, podemos esperar que él hará lo que es bueno. Cuando volvemos en nosotros mismos, vemos que Dios todavía está haciendo grandes cosas, mayores de lo que esperábamos.

Los enemigos que enfrentamos son reales. ¿Qué hábitos pecaminosos o problemas buscan tomarlo como rehén? Acuda al Señor en fe. No se nos promete una vida fácil, pero Dios sí promete que todos los que acudan a él en fe son rescatados de las garras del pecado y Satanás y serán traídos a la gloria de su presencia. Eso es mayor que nuestro sueño más fantástico hecho realidad.

Sugerencias para la oración: Alabe a Dios por su segura liberación. Pida a Dios que le dé fortaleza para confiar en él en todas las pruebas que enfrentamos y para mirar hacia la gloria que está por venir.

UNA IGLESIA QUE ORA

MIÉRCOLES 29 DE ABRIL

Lectura bíblica: Hechos 12:1-10, 20-25

Hechos 12:5: «Así que Pedro estaba custodiado en la cárcel; pero la iglesia hacía sin cesar oración a Dios por él».

De nuevo Pedro está en prisión. Llevar el evangelio a los gentiles significaba que ya no habría simpatía de parte de los judíos no cristianos. Y fue el despiadado Herodes quien estaba detrás del arresto. Herodes no temía derramar sangre inocente, especialmente si le ganaba el favor de la población general.

Entonces, ¿qué debe hacer la iglesia? Herodes tiene soldados, prisiones y armas. ¿Cómo puede la iglesia evitar ser extinguida por los poderes del mundo? La iglesia acude a Dios en oración. Jesús nos enseña a velar y orar. ¿Por qué orar? Porque Dios es más poderoso que cualquier gobernante o gobierno o arma.

Mientras nos esforzamos por servir al Señor, debemos estar «orando en todo tiempo en el Espíritu» (Ef 6:18). ¿Cómo reflejan sus oraciones que su fortaleza no está en usted mismo, sino en el Señor? ¿Está orando por sus necesidades, por fortaleza contra los enemigos que buscan asfixiar su fe? ¿Y los enemigos de la iglesia? La iglesia es presionada por falsas enseñanzas, presionada a guardar silencio en este siglo y presionada a comprometer la verdad. ¿Orará usted por los líderes de la iglesia?

Herodes fue contra Dios al querer dar muerte a los apóstoles, pero el evangelio no puede ser encadenado y Dios siempre tendrá la última palabra. Pedro sería liberado por un ángel y Herodes sería herido de muerte. La iglesia ora y la Palabra de Dios crece y se multiplica.

Sugerencias para la oración: Agradezca a Dios por su poder asombroso sobre todas las cosas. Pida a Dios que le mantenga humilde y dependiente de él para que permanezca firme en la oración.

AMOR DE GRAN ALCANCE

MARTES 28 DE ABRIL

Lectura bíblica: Hechos 10:24-33

Hechos 10:28: «Y les dijo: Vosotros sabéis cuán abominable es para un varón judío juntarse o acercarse a un extranjero; pero a mí me ha mostrado Dios que a ningún hombre llame común o inmundo».

Este es un momento enorme en la vida y el ministerio de Pedro. Sabemos que Pedro amaba a Jesús y estaba realmente comprometido a seguir a Jesús, aun si significaba su propia muerte, pero ahora Jesús está enviando a Pedro a llevar también el evangelio a los gentiles, los no judíos. Al hacerlo, Pedro estaría extendiendo un brazo de comunión a los gentiles, llamándolos a unirse a la familia de los adoptados en Cristo.

Esto era algo que un judío que se respetara nunca haría. Pero el amor y la gracia de Dios es más grande de lo que pensamos. Jesús vino a Pedro, un pecador indigno, no porque Pedro fuera judío o fuera digno, sino por las promesas y la misericordia de Dios. Ahora esa misericordia sale a los gentiles. Pedro se traga su orgullo judío, se humilla nuevamente y va a los gentiles con amor y obediencia a Dios.

¿De qué maneras trata usted el amor de Dios como algo pequeño o algo que no puede compartir? ¿Levanta la nariz y se niega a hablar con aquellos que están fuera de su iglesia? Nosotros, como Pedro, somos llamados a unirnos al ministerio de Jesucristo. Este es a menudo un trabajo desordenado y la gente, incluso dentro de la iglesia, lo criticará. No todos somos llamados a ser evangelistas de la manera en que Pedro lo fue, pero oro para que su devoción a Dios le lleve a vivir una vida que se aferre firmemente a Cristo y a toda la verdad de Dios, mientras en obediencia extiende el amor y la gracia de Dios al mundo.

Sugerencias para la oración: Pida a Dios que le perdone por tratar su amor como algo pequeño. Pida a Dios que le guíe a vivir de una manera que comparta el amor de Dios con otros.

ID A LAS NACIONES

LUNES 27 DE ABRIL

Lectura bíblica: Hechos 10:9-23

Hechos 10:15: «Le vino una voz por segunda vez: Lo que Dios limpió, no lo llames tú común».

¿Por qué se les ordenó a los judíos no comer cerdo y varias otras carnes? Levítico 11 explica cuáles animales son limpios y cuáles inmundos. Levítico 20:25-26 les instruye, diciendo: «Por tanto, vosotros haréis diferencia entre animal limpio e inmundo, y entre ave inmunda y limpia; y no contaminéis vuestras personas con los animales, ni con las aves, ni con nada que se arrastra sobre la tierra, los cuales os he apartado por inmundos. Habéis, pues, de serme santos, porque yo Jehová soy santo, y os he apartado de los pueblos para que seáis míos».

A veces los judíos pensaban que no comer ciertos alimentos los hacía santos, pero el propósito de no comer ciertos alimentos era recordarles que son santos por el pacto que Dios hizo con ellos y por eso no debían comer ciertos alimentos. Ahora, Jesús vino a cumplir esa ley; por la fe en Cristo somos santos y vemos el pacto extendido más allá de los hijos de Abraham. Esta era parte de la intención del pacto, pues Dios le dijo a Abraham que en su simiente serían benditas todas las naciones.

Jesús está preparando a Pedro para llevar las buenas nuevas de Jesucristo a los gentiles (no judíos). Los gentiles eran considerados inmundos. Pedro nunca habría entrado en la casa de un gentil. Ahora, ¿puede Pedro confiar en la nueva obra de Cristo, que trae la gracia de Dios que haría limpios a los gentiles?

Sugerencias para la oración: Agradezca al Señor que su gracia purificadora viene a los gentiles como usted y yo. Ore para que no sea obstaculizado por el orgullo o el amor a las comodidades, sino que pueda ser una bendición para quienes le rodean.

MENSAJE DE RESURRECCIÓN

DOMINGO 26 DE ABRIL

Lectura bíblica: Hechos 9:36-43

Hechos 9:40b: «Entonces, sacando a todos, Pedro se puso de rodillas y oró; y volviéndose al cuerpo, dijo: Tabita, levántate. Y ella abrió los ojos, y al ver a Pedro, se incorporó».

Pedro habló a oídos que no podían oír. Algunas personas preguntan si Dios primero devolvió la vida a Tabita para que pudiera oír las palabras de Pedro. Pero el Señor usó las palabras de Pedro y por esa palabra, trajo a Tabita de vuelta a la vida.

Vemos la bendición de Cristo resucitado. Tabita es levantada de los muertos para mostrar el poder que Cristo tiene sobre la tumba. Con la tecnología médica que tenemos hoy, esto es aún más asombroso. Si alguien sufre un derrame y no hay circulación sanguínea en parte del cerebro durante cierto tiempo, el cerebro quedará dañado más allá de toda restauración. Pero Tabita estuvo muerta por horas, quizás incluso un día entero, y Cristo le dio restauración. ¡Estas son las buenas nuevas de la resurrección!

Hermanos y hermanas, ¿ven para nosotros la bendición de Jesucristo? Como Tabita estaba muerta, nosotros estamos muertos a causa de nuestros pecados. Como Tabita, ni siquiera podemos pedir o clamar por ayuda. Pero el Señor vino a nosotros. Aunque nada podía hacernos dignos de su misericordia, el Señor habla vida en nosotros. Este es el poder de la resurrección. Su Palabra viva nos despierta. Esta es parte de la razón por la que es importante ir a la iglesia los domingos. Recibimos su Palabra y Espíritu y por estos se nos da restauración. Lo que estaba dañado y lo que se había perdido, todo es restaurado. ¡Tenemos un Señor que ha conquistado la muerte. Él tiene autoridad para levantarnos de la tumba!

Sugerencias para la oración: Alabe al Señor hoy por su poderosa Palabra. Ore para que la Palabra de Dios sea predicada con fidelidad y escuchada con gratitud, y que Dios le equipe por su Palabra para el servicio de su gloria.

LOS PELIGROS DEL PODER Y EL ORGULLO

SÁBADO 25 DE ABRIL

Lectura bíblica: Hechos 8:9-25

Hechos 8:20-21: «Entonces Pedro le dijo: Tu dinero perezca contigo, porque has pensado que el don de Dios se obtiene con dinero».

Simón estaba asombrado por el poder con el que el Espíritu Santo obraba a través de Pedro. Simón supuso que todo estaba en venta al precio correcto, así que pidió comprar el poder y el don del Espíritu Santo. Pero Dios le dio a Pedro discernimiento para ver claramente lo que Simón pedía. Pedro le dijo a Simón que su corazón no era recto delante de Dios.

Esta es una historia difícil. El hombre dijo que creía y fue bautizado, pero su corazón no era recto. Simón recibió la señal del sacramento, pero no la verdad de él. Vemos su corazón pecaminoso expuesto; quiere poder y no se someterá al Señor.

Esto debe recordarnos nuestra necesidad de humillarnos ante el Señor. Simón se hizo su propio dios y al hacerlo se convirtió en su peor enemigo. Cuando queremos tener la bendición de Dios, pero vivimos para nuestra propia gloria, terminamos sin nada. Pedro llama con firmeza a Simón a arrepentirse y orar por perdón. Aunque Simón reconoce el poder de Cristo, no dejó que cambiara su vida.

La gracia de Dios es un don dado gratuitamente. No puede ser comprado ni sobornado. Recíbalo, y deje que cambie su corazón y su vida para que no solo sea perdonado, sino que sea hecho un siervo fiel de Jesucristo nuestro Rey.

Sugerencias para la oración: Agradezca al Señor por el don del Espíritu Santo. Pida que el Espíritu Santo le sea dado, para que crezca en servicio humilde para la gloria de Dios.

OBEDIENCIA QUE ES BUENA

VIERNES 24 DE ABRIL

Lectura bíblica: Hechos 4:18-31

Hechos 4:19: «Mas Pedro y Juan respondieron diciéndoles: Juzgad si es justo delante de Dios obedecer a vosotros antes que a Dios».

En esta sección, Pedro y Juan se rehúsan a escuchar a las autoridades del mundo. A veces los cristianos toman este versículo y lo usan como excusa para evitar pagar impuestos o para hacer algo ilegal. Pero ¿es ese el punto? ¿Puede un cristiano ignorar las reglas del gobierno y la ley porque en cambio va a servir a Dios?

No. Pedro escribe sobre un gobierno corrupto y anticristiano en 1 Pedro 2:17: «Honrad a todos. Amad a los hermanos. Temed a Dios. Honrad al rey». Pero ¿qué pasa cuando la obediencia a las autoridades significa que debemos desobedecer a Dios? ¿Qué pasa si el gobierno dice que debemos proclamar que la Biblia es falsa y el Corán es verdadero? ¿Qué pasa si el gobierno dice que no podemos hablar ni advertir a la gente del infierno? Entonces debemos escuchar a Dios y no al hombre.

Aquí es donde ser discípulo de Jesús puede volverse costoso. Puede significar perder trabajos, amigos, dinero o comodidades. Por eso necesitamos estar constantemente en oración, pidiendo a Dios la fortaleza y el denuedo que solo él puede proveer.

¿A quién busca agradar hoy? ¿Le preocupa más que los demás no le molesten que servir al Señor? ¿Escucha a otros o a su propia naturaleza pecaminosa en lugar de escuchar a Dios?

Sugerencias para la oración: Ore por sabiduría para ver cuándo otros quieren que desobedezcamos a Dios. Pida que Dios le ayude a ser respetuoso con todos los que están en autoridad y le dé denuedo para servirle fielmente.

ASOMBROSAMENTE AUDAZ

JUEVES 23 DE ABRIL

Lectura bíblica: Hechos 4:5-18

Hechos 4:13-14: «Entonces viendo el denuedo de Pedro y de Juan, y sabiendo que eran hombres sin letras y del vulgo, se maravillaban; y les reconocían que habían estado con Jesús».

La sanidad en el nombre de Jesucristo causó un alboroto en los atrios del templo. Pedro y Juan son puestos en prisión y llevados a juicio. Saben que en cualquier momento podrían ser apedreados hasta morir o sentenciados a la crucifixión. Y sin embargo parece que no tienen miedo.

¿Se están apoyando en su propia formación exhaustiva y experiencia? ¿Se están apoyando en el nombre que se han hecho? No. Leemos que son unos don nadie. Pero eso no hace diferencia porque conocen la fortaleza del Señor que está con ellos. Jesús una vez les dijo: «No temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar». Ya no temen al hombre; en cambio, tienen un sano temor del Señor.

No solo no retroceden, sino que leemos que Pedro continuamente desafía a quienes lo juzgan a aceptar a Jesucristo como su Salvador. No se disculpa por lo que hizo, sino que declara que ellos también deben confesar su error y seguir a Jesús. Todo este denuedo es muy impresionante. Los líderes no saben qué decir, porque saben que Pedro estuvo con Jesús y pueden ver al hombre cojo de pie allí con él.

Este es el poder de Dios en sus siervos. ¿Cómo actúa usted cuando las presiones de la vida y del mundo quieren que se rinda o comprometa su fe? ¿Ve la gente que su fortaleza no viene de usted mismo, sino que viene de conocer y confiar en el Señor Dios?

Sugerencias para la oración: Agradezca al Señor que él es más fuerte que todos los poderes del mundo. Confiese su pecado de temer al hombre y pida al Señor que le dé fortaleza para permanecer firme en su fe.

MEJOR QUE EL DINERO

MIÉRCOLES 22 DE ABRIL

Lectura bíblica: Hechos 3:1-10

Hechos 3:6: «Mas Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda».

Pedro y Juan no podían darle al hombre lo que pedía, pero tenían algo mucho mayor: las buenas nuevas de Jesucristo. Efesios 1:7-8 habla de esta riqueza diciendo: «En quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia».

Pedro y Juan habían aprendido esto, y ahora comparten su riqueza con el mendigo cojo, diciéndole: «En el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda». Jesucristo sanó a este hombre; Pedro fue simplemente un instrumento. Pero Pedro estaba seguro. Extendió su mano, levantó al hombre cojo y el hombre se puso de pie.

La sanidad que el hombre experimentó por fuera nos muestra lo que Dios estaba haciendo por dentro. Mientras los apóstoles ministraban en el nombre de Jesús, traían la autoridad y las bendiciones de Jesucristo, a saber, vida y restauración a todos los que creen. Estas son buenas nuevas ya que todos somos mendigos cojos y todos debemos encontrar fortaleza y consuelo en Cristo Jesús quien es lleno de gracia hacia nosotros. Mejor que plata u oro, en el nombre de Jesús tenemos perdón de pecados. En el nombre de Jesús tenemos una nueva vida. Que esto le lleve a regocijarse hoy, aun cuando todavía vea y sienta la carga del pecado y el quebrantamiento en esta vida.

Sugerencias para la oración: A veces nos sentimos como mendigos cojos y solo queremos las cosas que el mundo quiere. Ore para que Dios le ayude a dar gracias por sus bendiciones y compartir las riquezas de su gracia.

¿QUÉ DEBE HACER UN PECADOR?

MARTES 21 DE ABRIL

Lectura bíblica: Hechos 2:22-36

Hechos 2:38: «Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo».

Pedro está apacentando el rebaño. Las ovejas perdidas de Israel están reunidas y, en la fortaleza del Espíritu Santo, Pedro les explica que Jesús, a quien ellos crucificaron, es su única esperanza de salvación.

¿Y ahora qué? Podría parecerle a la multitud como si hubieran perdido el único autobús. Después de todo, Jesús fue rechazado y crucificado. La multitud conoce su pecado, así que claman: «¿Qué haremos?». La respuesta que Pedro da es un resumen de la vida cristiana. Esto es lo que Pedro, un pecador, aprendió a hacer y ahora habla como un pecador a otro, explicando la única forma de ser salvo.

Arrepentíos. Es decir, debemos negarnos a nosotros mismos. Debemos huir de los ídolos de este siglo y consagrarnos enteramente a Dios. Esto requiere confianza. Debemos confiar en que si confesamos nuestros pecados, Dios los perdonará. Esto requiere fe. Debemos tener fe en Jesucristo, sabiendo que si nos apartamos de nuestros pecados, Dios nos dará lo que necesitamos para vivir una nueva vida para su gloria. Recibimos estas cosas de Cristo en el don del Espíritu Santo. Por el Espíritu Santo se nos asegura la gracia de Dios y se nos da una nueva vida en la cual podemos glorificar a Dios. Pedro conocía este don y ahora difunde la noticia para que otros pecadores puedan conocer el perdón y una nueva vida. ¿Sabe usted lo que significa ser perdonado y tener al Espíritu Santo? ¿Cómo puede compartir estas buenas nuevas para que otros también lo sepan?

Sugerencias para la oración: Ore para que nunca deje de asombrarse de la gracia de Dios hacia usted. Pida al Señor que le ayude a señalar a otros el único camino de salvación en Jesucristo.