MIÉRCOLES 22 DE ABRIL
Lectura bíblica: Hechos 3:1-10
Hechos 3:6: «Mas Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda».
Pedro y Juan no podían darle al hombre lo que pedía, pero tenían algo mucho mayor: las buenas nuevas de Jesucristo. Efesios 1:7-8 habla de esta riqueza diciendo: «En quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia».
Pedro y Juan habían aprendido esto, y ahora comparten su riqueza con el mendigo cojo, diciéndole: «En el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda». Jesucristo sanó a este hombre; Pedro fue simplemente un instrumento. Pero Pedro estaba seguro. Extendió su mano, levantó al hombre cojo y el hombre se puso de pie.
La sanidad que el hombre experimentó por fuera nos muestra lo que Dios estaba haciendo por dentro. Mientras los apóstoles ministraban en el nombre de Jesús, traían la autoridad y las bendiciones de Jesucristo, a saber, vida y restauración a todos los que creen. Estas son buenas nuevas ya que todos somos mendigos cojos y todos debemos encontrar fortaleza y consuelo en Cristo Jesús quien es lleno de gracia hacia nosotros. Mejor que plata u oro, en el nombre de Jesús tenemos perdón de pecados. En el nombre de Jesús tenemos una nueva vida. Que esto le lleve a regocijarse hoy, aun cuando todavía vea y sienta la carga del pecado y el quebrantamiento en esta vida.
Sugerencias para la oración: A veces nos sentimos como mendigos cojos y solo queremos las cosas que el mundo quiere. Ore para que Dios le ayude a dar gracias por sus bendiciones y compartir las riquezas de su gracia.
