MARTES 21 DE ABRIL
Lectura bíblica: Hechos 2:22-36
Hechos 2:38: «Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo».
Pedro está apacentando el rebaño. Las ovejas perdidas de Israel están reunidas y, en la fortaleza del Espíritu Santo, Pedro les explica que Jesús, a quien ellos crucificaron, es su única esperanza de salvación.
¿Y ahora qué? Podría parecerle a la multitud como si hubieran perdido el único autobús. Después de todo, Jesús fue rechazado y crucificado. La multitud conoce su pecado, así que claman: «¿Qué haremos?». La respuesta que Pedro da es un resumen de la vida cristiana. Esto es lo que Pedro, un pecador, aprendió a hacer y ahora habla como un pecador a otro, explicando la única forma de ser salvo.
Arrepentíos. Es decir, debemos negarnos a nosotros mismos. Debemos huir de los ídolos de este siglo y consagrarnos enteramente a Dios. Esto requiere confianza. Debemos confiar en que si confesamos nuestros pecados, Dios los perdonará. Esto requiere fe. Debemos tener fe en Jesucristo, sabiendo que si nos apartamos de nuestros pecados, Dios nos dará lo que necesitamos para vivir una nueva vida para su gloria. Recibimos estas cosas de Cristo en el don del Espíritu Santo. Por el Espíritu Santo se nos asegura la gracia de Dios y se nos da una nueva vida en la cual podemos glorificar a Dios. Pedro conocía este don y ahora difunde la noticia para que otros pecadores puedan conocer el perdón y una nueva vida. ¿Sabe usted lo que significa ser perdonado y tener al Espíritu Santo? ¿Cómo puede compartir estas buenas nuevas para que otros también lo sepan?
Sugerencias para la oración: Ore para que nunca deje de asombrarse de la gracia de Dios hacia usted. Pida al Señor que le ayude a señalar a otros el único camino de salvación en Jesucristo.
