JUEVES 23 DE ABRIL
Lectura bíblica: Hechos 4:5-18
Hechos 4:13-14: «Entonces viendo el denuedo de Pedro y de Juan, y sabiendo que eran hombres sin letras y del vulgo, se maravillaban; y les reconocían que habían estado con Jesús».
La sanidad en el nombre de Jesucristo causó un alboroto en los atrios del templo. Pedro y Juan son puestos en prisión y llevados a juicio. Saben que en cualquier momento podrían ser apedreados hasta morir o sentenciados a la crucifixión. Y sin embargo parece que no tienen miedo.
¿Se están apoyando en su propia formación exhaustiva y experiencia? ¿Se están apoyando en el nombre que se han hecho? No. Leemos que son unos don nadie. Pero eso no hace diferencia porque conocen la fortaleza del Señor que está con ellos. Jesús una vez les dijo: «No temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar». Ya no temen al hombre; en cambio, tienen un sano temor del Señor.
No solo no retroceden, sino que leemos que Pedro continuamente desafía a quienes lo juzgan a aceptar a Jesucristo como su Salvador. No se disculpa por lo que hizo, sino que declara que ellos también deben confesar su error y seguir a Jesús. Todo este denuedo es muy impresionante. Los líderes no saben qué decir, porque saben que Pedro estuvo con Jesús y pueden ver al hombre cojo de pie allí con él.
Este es el poder de Dios en sus siervos. ¿Cómo actúa usted cuando las presiones de la vida y del mundo quieren que se rinda o comprometa su fe? ¿Ve la gente que su fortaleza no viene de usted mismo, sino que viene de conocer y confiar en el Señor Dios?
Sugerencias para la oración: Agradezca al Señor que él es más fuerte que todos los poderes del mundo. Confiese su pecado de temer al hombre y pida al Señor que le dé fortaleza para permanecer firme en su fe.
