LUNES, 8 DE JUNIO
Lectura bíblica: Santiago 1:1-8
Santiago 1:2: «Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, porque sabéis que la prueba de vuestra fe produce paciencia».
Las dificultades en la vida nunca son divertidas, pero todos tenemos estas «diversas pruebas». Hace cinco años y medio, cuando mi médico me informó que tenía cáncer, toda mi existencia se sacudió. Después de superar la conmoción, empecé a pensar «quiero estar en las bodas de mis hijos» y «quiero tener en brazos a mis nietos». Derramé lágrimas y me preguntaba sobre mi futuro incierto. Cinco meses después me sometieron a una cirugía mayor que eliminó el cáncer. Afortunadamente, he estado «limpio» desde entonces.
Pero ¿cómo puedes «tenerlo por sumo gozo» cuando recibes una noticia así? ¿O cuando muere tu hijo? ¿O cuando pierdes tu trabajo? El incrédulo lo encuentra increíble. En lugar de gozo, se enojará con la vida, o ahogará su dolor en drogas o alcohol.
Pero el hijo de Dios sabe que nada sucede por casualidad, sino que todo viene de la mano paternal de Dios. Los propósitos de Dios siempre son para nuestro bien (Ro 8:28). Son productivos, no destructivos, pues nos moldean a la imagen de Cristo. Cuando experimentas pruebas, no es mala suerte. Más bien, Dios está obrando para hacerte hermoso: está consumiendo tu escoria y refinando tu oro.
Durante esos cinco meses de incertidumbre sobre mi salud, Dios fortaleció mi corazón. Lejos de sacudir mi puño contra Dios, por su gracia, descansé en su bondad y fidelidad. La fe que siempre había profesado fue confirmada y eso me ha traído un gozo inefable. ¿Por qué? Porque «la prueba de vuestra fe produce paciencia».
Sugerencias para la oración: Ora para que cuando el Señor envíe pruebas a tu vida, confirme tu fe y que tu respuesta gozosa a las dificultades sea un estímulo para otros.
