EL GOZO DE JESÚS

VIERNES, 12 DE JUNIO

Lectura bíblica: Juan 17:1-13

Juan 17:13: «Pero ahora voy a ti; y hablo esto en el mundo, para que tengan mi gozo cumplido en sí mismos».

Jesús oró para que tuviéramos su gozo. ¿Cómo es eso? ¿Cómo debemos entender su gozo, mucho menos experimentarlo?

Primero, el gozo de Jesús es un gozo santo. Es, si puedo decirlo así, un gozo «serio». No es frívolo. No es ostentoso ni ruidoso. No es producido. Es el gozo que resulta de estar en comunión con el Padre. Y eso es precisamente lo que Cristo ha logrado por nosotros: comunión con el Padre. Él tiene el gozo de esa comunión y ora para que tú y yo tengamos el mismo gozo.

Segundo, cuando Jesús habla de su gozo, está hablando del gozo que viene de él mismo. Como ya hemos visto, Jesús es la fuente de todo gozo. Es imposible tener gozo verdadero y duradero aparte de Jesús.

Tercero, el gozo de Jesús es un gozo completamente independiente de las circunstancias terrenales. Jesús estaba a punto de ser crucificado y lo sabía, pero eso no afectó su gozo. Pronto dejaría a sus discípulos en este mundo lleno de odio, ira e intención asesina. Sin embargo, oró para que fueran más que vencedores, llenos hasta rebosar de su gozo. Y esa es su oración por ti y por mí.

Sugerencias para la oración: Ora para que puedas conocer el gozo de Jesús a pesar de tus circunstancias. Regocíjate de que aunque una vez estuviste alejado de Dios, en Cristo has sido reconciliado.

Deja un comentario