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EL FRUTO DEL GOZO (II)

MIÉRCOLES, 10 DE JUNIO

Lectura bíblica: Lucas 10:1-10

Lucas 10:20: «regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos».

La razón por la que el gozo es un fruto del Espíritu es porque el Espíritu siempre nos lleva de vuelta a Jesús. Cuando Jesús estaba consolando a sus discípulos, les dijo que después de su partida, vendría el Espíritu Santo. Dijo: «Él (el Espíritu) me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber» (Jn 16:14). El propósito principal del Espíritu Santo es revelar, hacer brillar la luz sobre Jesús. Donde Jesús es predicado, donde Jesús es alabado, donde Jesús es glorificado, allí el Espíritu está obrando. Y puesto que Cristo es la fuente última del gozo, el gozo es un fruto inevitable del Espíritu.

Tenemos una tendencia a encontrar gozo en cosas menores: nuestro matrimonio, nuestro trabajo, los deportes y la recreación, nuestros hijos o nietos, etc. Incluso podríamos encontrar gozo en cosas «esprituales» como nuestra iglesia, nuestras responsabilidades de enseñanza o nuestro servicio como oficiales. Pero incluso aquí Jesús nos corrige: Lucas 10 nos dice que Jesús envió a sus seguidores en una misión y les dio poderes extraordinarios y milagrosos. Salieron a las aldeas y pudieron sanar enfermedades y echar fuera demonios. Cuando regresaron a Jesús estaban llenos de gozo porque pudieron hacer todas estas cosas. Pero Jesús reorientó su enfoque y dijo: «No os regocijéis de esto, de que los espíritus se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos».

Sugerencias para la oración: Ora para que tu pastor predique fielmente a Cristo y a él crucificado y da gracias porque tu nombre ha sido escrito en el Libro de la Vida.

EL FRUTO DEL GOZO (I)

MARTES, 9 DE JUNIO

Lectura bíblica: Gálatas 5:16-25

Gálatas 5:22: «Mas el fruto del Espíritu es… gozo».

Mi familia y yo vivimos en Hawái durante siete años. Vivíamos en la isla de Kauai, apodada «La Isla Jardín». En nuestro patio trasero teníamos un limonero, un naranjo y unos plataneros. Cada año, sin falta, disfrutamos del fruto que esos árboles producían. En la carta de Pablo a los Gálatas, usó esta misma realidad agrícola como metáfora para describir los resultados de estar en el Espíritu. Estos son, como él los llama, «el fruto del Espíritu». Su lista describe lo que debo esperar experimentar como cristiano y ver en otros cristianos. Donde el Espíritu Santo está, estas características espirituales, en cierta medida, también estarán presentes.

La lista de Pablo no está presentada de manera suelta y arbitraria. Hay un orden deliberado e interconexión. El amor es el primer fruto y del amor fluye el gozo; y del amor y el gozo fluye la paz, etc.

El gozo es la disposición de la personalidad de uno hacia la alegría que está arraigada en Cristo. Y puesto que el gozo es un fruto del Espíritu, podemos concluir con razón que el Espíritu Santo, la tercera Persona de la Trinidad, no es un gruñón, ni un avaro, ni un amargado. Él es Dios. Y Dios es gozoso. Por eso, cuando el pueblo en los días de Nehemías lloraba por sus pecados, él los consoló con esta misma verdad. Dijo: «No os entristezcáis, porque el gozo de Jehová es vuestra fuerza» (Neh 8:10b).

Sugerencias para la oración: Ora para que el fruto del gozo del Espíritu esté presente y creciendo en tu vida y arrepiéntete si has dado a otros la impresión de que el Espíritu es un gruñón.

GOZO EN LA TRIBULACIÓN

LUNES, 8 DE JUNIO

Lectura bíblica: Santiago 1:1-8

Santiago 1:2: «Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, porque sabéis que la prueba de vuestra fe produce paciencia».

Las dificultades en la vida nunca son divertidas, pero todos tenemos estas «diversas pruebas». Hace cinco años y medio, cuando mi médico me informó que tenía cáncer, toda mi existencia se sacudió. Después de superar la conmoción, empecé a pensar «quiero estar en las bodas de mis hijos» y «quiero tener en brazos a mis nietos». Derramé lágrimas y me preguntaba sobre mi futuro incierto. Cinco meses después me sometieron a una cirugía mayor que eliminó el cáncer. Afortunadamente, he estado «limpio» desde entonces.

Pero ¿cómo puedes «tenerlo por sumo gozo» cuando recibes una noticia así? ¿O cuando muere tu hijo? ¿O cuando pierdes tu trabajo? El incrédulo lo encuentra increíble. En lugar de gozo, se enojará con la vida, o ahogará su dolor en drogas o alcohol.

Pero el hijo de Dios sabe que nada sucede por casualidad, sino que todo viene de la mano paternal de Dios. Los propósitos de Dios siempre son para nuestro bien (Ro 8:28). Son productivos, no destructivos, pues nos moldean a la imagen de Cristo. Cuando experimentas pruebas, no es mala suerte. Más bien, Dios está obrando para hacerte hermoso: está consumiendo tu escoria y refinando tu oro.

Durante esos cinco meses de incertidumbre sobre mi salud, Dios fortaleció mi corazón. Lejos de sacudir mi puño contra Dios, por su gracia, descansé en su bondad y fidelidad. La fe que siempre había profesado fue confirmada y eso me ha traído un gozo inefable. ¿Por qué? Porque «la prueba de vuestra fe produce paciencia».

Sugerencias para la oración: Ora para que cuando el Señor envíe pruebas a tu vida, confirme tu fe y que tu respuesta gozosa a las dificultades sea un estímulo para otros.

SERVID CON ALEGRÍA

DOMINGO, 7 DE JUNIO

Lectura bíblica: Salmo 100:1-6

Salmo 100:2: «Servid a Jehová con alegría; venid ante su presencia con regocijo».

Puesto que el gozo, en cierta medida, debería estar presente en cada creyente y puesto que la adoración debería incluir la respuesta sincera del creyente al Salvador, se sigue que la verdadera adoración debería ser gozosa. El gozo no es lo único, pero es algo esencial.

Me parece que el gozo es un ingrediente esencial en la alabanza. La alabanza es la respuesta gozosa del creyente a quién es Dios y lo que ha hecho. No puedo evitar preguntarme qué está pasando en el corazón de una persona cuando comenzamos la adoración cantando ese gran himno «Alma, bendice al Señor» y parece que está cantando sobre su próxima cita con el dentista. No puedo juzgar tal cosa, pero parece que hay poca alabanza sucediendo. Cuando te reúnes para adorar, ¿estás «sirviendo al Señor con alegría»?

Alabar al Señor con gozo no significa que el cristiano nunca experimenta tristeza o dolor. De hecho, el verdadero arrepentimiento significa que hay una verdadera tristeza por nuestros pecados. Pero aun así, la tristeza del creyente nunca debe separarse de la convicción de que, como tan hermosamente escribió el autor del himno, «estoy bien con mi Dios». Cristo ha vencido y soy suyo. Esa convicción no puede sino desbordarse en alabanza gozosa.

Sugerencias para la oración: Ora para que al adorar hoy, tu adoración sea una respuesta sincera de alabanza gozosa a Dios que es digno, y que no solo tú, sino tu congregación tenga la reputación de adorar al Señor con alegría.

GOZO EN LA REVELACIÓN DE DIOS

SÁBADO, 6 DE JUNIO

Lectura bíblica: Salmo 119:1-16

Salmo 119:14, 16: «Me he gozado en el camino de tus testimonios más que de toda riqueza. En tus estatutos me deleitaré; no me olvidaré de tus palabras».

Mientras que el gozo en nuestra salvación en Cristo es la fuente, ese gozo naturalmente se extiende a todas las bendiciones que tenemos en Cristo. El gozo del cristiano es multifacético. Encontramos gozo en la realidad de que hemos sido salvados y justificados en Cristo Jesús, pero como resultado, encontramos gozo en todos los aspectos de la vida cristiana. Reconocemos que, porque estamos en Cristo, todo lo que somos y tenemos son bendiciones de Dios. Estas aumentan nuestro gozo. Y una de esas bendiciones es su Palabra.

El salmista en el Salmo 119 se deleita en la Palabra de Dios. La Palabra de Dios siempre ha sido y continúa siendo una fuente de gozo para el pueblo de Dios. Meditar en la revelación escrita de Dios traerá gozo al cristiano. Pero ¿qué es lo que tiene la Palabra de Dios que hace que el salmista, y nosotros, nos deleitemos en ella?

Primero, el propósito principal de la Palabra de Dios es revelarnos el camino de salvación. Después de que Adán y Eva pecaron, Dios prometió que la simiente de la mujer heriría la cabeza de la serpiente (Gn 3:15). El resto de la Biblia nos dice cómo Dios ha cumplido esa promesa, culminando en la muerte y resurrección de Jesucristo. Segundo, la Biblia es la revelación más clara de Dios. En la Palabra de Dios, Dios nos habla de sí mismo. Tercero, la Biblia nos instruye sobre el tipo de vida que agrada a Dios. Nos deleitamos en la Palabra de Dios porque nuestra reacción natural a nuestra salvación sobrenatural de Dios es amarlo y vivir para él. Y la Palabra de Dios nos dice cómo se ve eso.

Sugerencias para la oración: Ora para que cuando leas la Biblia, el Espíritu Santo abra tu mente y tu corazón para entender y que la Palabra de Dios sea tu deleite.

GOZO EN EL DIOS DE MI SALVACIÓN

VIERNES, 5 DE JUNIO

GOZO EN EL DIOS DE MI SALVACIÓN

Lectura bíblica: Habacuc 3:1-19

Habacuc 3:18b: «Con todo, yo me alegraré en Jehová, y me gozaré en el Dios de mi salvación».

Cuando la Biblia habla de nuestro gozo, descubrimos que es la respuesta del cristiano a todas las bendiciones que tenemos de Dios. Pero el manantial, la fuente del gozo es nuestra salvación en Jesucristo.

Por ejemplo, Santiago nos instruye a «tened por sumo gozo, hermanos míos, cuando os halléis en diversas pruebas» (Stg 1:2). Pero no podemos ser gozosos en nuestras pruebas aparte de nuestra salvación en Cristo. En el Salmo 119 el salmista dice que se deleita en la Palabra de Dios, en los mandamientos de Dios y en los testimonios de Dios. Pero no podemos encontrar gozo en la revelación de Dios sin estar en Cristo. Al final del Evangelio de Lucas, justo después de la ascensión de Jesús, leemos que sus discípulos «lo adoraron y volvieron a Jerusalén con gran gozo» (Lc 24:52). Pero no podemos adorar gozosamente sin estar en Cristo.

Habacuc fue un profeta durante días muy difíciles. En el corto libro de Habacuc del Antiguo Testamento, el profeta presenta quejas a Dios sobre el lamentable estado de las circunstancias en Judá. Está agobiado porque Dios parece ser indiferente a la espantosa condición espiritual de su pueblo (Hab 1:2-4). Pero después de que Dios responde a sus quejas, Habacuc responde con esas hermosas palabras: «Con todo, yo me alegraré en Jehová, y me gozaré en el Dios de mi salvación».

¿Es ese tu gozo? Dios envió a su Hijo unigénito para salvarte. Él es el Dios de tu salvación. ¿Te gozas en él?

Sugerencias para la oración: Ora para que el Señor imprima en ti su gran amor por ti. Tan grande es su amor que dio a Jesús para ser tu salvación. Ora para que tu gozo sea evidente y reconocido por los demás.

GOZO Y PAZ

JUEVES, 4 DE JUNIO

Lectura bíblica: Juan 16:25-33

Juan 16:33: «Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo».

Ser cristiano no significa que te vuelves inmune a las dificultades de la vida. Cualquiera que haya vivido lo suficiente sabe que sufrimos dolor y enfermedad, dificultades financieras, muerte de familiares o amigos, conflictos interpersonales y somos despreciados por el mundo por mantener convicciones bíblicas. Ciertamente hay algunos falsos maestros que predican un evangelio de «salud y prosperidad», pero no aprendieron eso de Jesús. Él dejó claro que si a él lo persiguieron, también perseguirán a sus seguidores. Y en el pasaje anterior dice: «en el mundo tendréis aflicción». No «podríais tener», sino «tendréis».

Pero Jesús luego dice «confiad». No te revuelques en tus dificultades. No desesperes. ¡Confía! No está diciendo «simplemente aguántate y sopórtalo». Nos dice que él ha vencido al mundo. Los dolores y sufrimientos que experimentamos son temporales. Como Pablo dice en Romanos 8:18: «Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse». ¿Por qué? Porque Cristo ha vencido al mundo y él hará nuevas todas las cosas.

Esta verdad le proporciona al cristiano una «paz que sobrepasa todo entendimiento» porque por la fe el cristiano puede ver más allá de las circunstancias presentes. Y eso, a su vez, trae gran gozo al creyente.

Sugerencias para la oración: Ora para que el Señor quite las dificultades o reconcilie los conflictos en tu vida y que si es su voluntad permitir que permanezcan, confíes en la gracia futura de nuestro Salvador, Jesucristo.

PERMANECE EN MÍ

MIÉRCOLES, 3 DE JUNIO

Lectura bíblica: Juan 15:1-11

Juan 15:11: «Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido».

En los capítulos 13-17 del Evangelio de Juan, Jesús está a solas con sus discípulos en el aposento alto. Estos capítulos a menudo se conocen como el «Discurso del Aposento Alto» porque en ellos nuestro Señor enseña y pronuncia palabras de consuelo a sus amados discípulos.

En medio de ese discurso, Jesús les dice a los discípulos, y a nosotros, que él es la Vid y nosotros los pámpanos. Separados de él, dice, nada podemos hacer. Separados de Jesús, no podemos llevar fruto. Separados de Jesús, no somos más que ramas que se marchitan, buenas solo para ser recogidas, echadas al fuego y quemadas (v. 6). Así que Jesús amorosamente nos instruye y nos anima a permanecer en él. Solo entonces prosperaremos, llevaremos fruto y viviremos. Solo entonces conoceremos el gozo que Jesús promete.

Al enfocar nuestra atención este mes en el gozo cristiano, quiero hacerte entender que es solo permaneciendo en Cristo que podemos y tendremos gozo. El romance no traerá gozo duradero. La recreación y los deportes no pueden ofrecer gozo duradero. La política y los gobiernos no pueden traerte gozo. Solo permaneciendo en Cristo tendrás gozo. ¿Por qué? ¡Porque él es la fuente última y única del gozo!

Permanecer en Jesús significa que crees las buenas nuevas del evangelio. Significa que estás descansando y confiando en su justicia, no en la tuya. Significa que abrazas humildemente su expiación en tu favor, para que tu gozo sea cumplido.

Sugerencias para la oración: Ora para que verdaderamente creamos y conozcamos el consuelo y el gozo de pertenecer a Jesús y que llevemos fruto para la gloria de Cristo y el bien de nuestro prójimo.

NOTICIAS DE CONSUELO Y GOZO

MARTES, 2 DE JUNIO

Lectura bíblica: Romanos 3:9-26

Romanos 3:21-23: «Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas; la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia, por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios».

Ayer comencé diciendo: «Quiero vivir con gozo, y quiero morir con gozo». Y vimos que Jesús es la única fuente verdadera de gozo. Pero Jesús vivió hace más de 2000 años. ¿Cómo puede mi gozo hoy tener algo que ver con Jesús?

El Catecismo de Heidelberg es un resumen de la enseñanza bíblica y comienza haciendo la pregunta: «¿Cuál es tu único consuelo tanto en la vida como en la muerte?». La respuesta puede resumirse: «Que pertenezco a Jesús». Pero nota lo que la segunda pregunta dice: «¿Qué necesitas saber para vivir y morir en el gozo de este consuelo?». Luego enumera tres cosas. Es decir, si deseas (como yo) vivir con gozo y morir con gozo, necesitas saber y entender estas cosas:

Primero, que soy un pecador. Y no solo soy un pecador, sino que no tengo esperanza de ganar o merecer el favor de Dios por mis propios méritos. Porque soy un pecador, solo merezco el castigo de Dios. Segundo, que Dios en amor envió a su Hijo unigénito para salvar a pecadores como yo. No hay otro Salvador sino Jesucristo y estoy confiando en su salvación. Tercero, que mi gratitud es la respuesta inevitable a la gracia de Dios en Cristo. Esta gratitud no es solo un sentimiento, sino que se muestra en una vida de obediencia a la voluntad de Dios.

Cuando conozcas, entiendas y creas estas tres cosas, tendrás gozo.

Sugerencias para la oración: Ora por una apreciación más profunda del evangelio. Ora para que el evangelio sea el pilar y el fundamento del ministerio de tu iglesia.

BUENAS NUEVAS DE GRAN GOZO

LUNES, 1 DE JUNIO

Lectura bíblica: Lucas 2:8-14

Lucas 2:10-11: «No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor».

Quiero vivir con gozo y quiero morir con gozo. Creo que sería difícil encontrar a alguien en este mundo que no quiera lo mismo. El gozo es algo deseable. Ciertamente hay personas que parecen prosperar en las dificultades e incluso revolcarse en su infelicidad. Para usar una descripción moderna, sus vidas tienen demasiado drama. Pero creo que es justo decir que aun así, preferirían una vida de gozo por encima de sus dificultades si pudieran encontrarla.

Cuando el ángel habló a los pastores en el nacimiento de Jesús, dijo: «No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor» (Lc 2:10-11). Así que no es sorprendente que cuando celebramos el nacimiento de Cristo a menudo veamos y usemos la palabra GOZO. La encontramos en nuestras decoraciones, en las tarjetas de Navidad, en los boletines de nuestra iglesia, incluso en los escaparates de las tiendas. ¿Por qué? ¡Porque gozo y Jesús son inseparables!

Las buenas nuevas que el ángel contó eran noticias gozosas; más que eso, eran nuevas de GRAN gozo. La llegada de Jesús lo cambió todo. Vino en una misión de rescate y la cumplió. Esto significa que si deseas gozo, cree en Jesús y aférrate a él. Simplemente no encontrarás gozo en ningún otro lugar.

Sugerencias para la oración: Ora para que el Espíritu Santo use los devocionales de este mes para aumentar tu gozo. Ora por amigos o seres queridos que conozcas que parecen carecer de gozo.