UNA NUEVA CENA, LA CENA DEL SEÑOR

SÁBADO 4 DE ABRIL

Lectura bíblica: 1 Corintios 11:23-25

Lucas 22:19b-20: «…esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí. De igual manera, después que hubo cenado, tomó la copa, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama».

Jesús se da a sí mismo. Mi cuerpo, dado por vosotros. Isaías 53 dice: «Molido por nuestros pecados». Su cuerpo es entregado a la muerte en nuestro lugar. Piense en lo que esto significa. Un sustituto va en el lugar de otro. A veces, alguien consigue que un amigo le cubra un turno en el trabajo. Pero Jesús vino a sufrir el castigo por el pecado y morir en sustitución por todos los que crean en él. Jesús está hablando a los discípulos. Ellos no lo saben, pero es como si Jesús se lanzara sobre una granada para morir en lugar de ellos. Pero lo que Jesús estaba trayendo tenía consecuencias eternas.

Así que Jesús da este pan y este mensaje a sus discípulos. ¿Entenderán? ¿Creerán? Su respuesta y nuestra respuesta debe ser: «Sí, ¡esto es lo que necesito! Él debe ser molido por mis pecados».

Jesús dijo a los discípulos: «Haced esto en memoria de mí». Y eso es lo que hacemos al celebrar la Cena del Señor. El sacrificio ha sido hecho. La muerte de Cristo fue el sacrificio de una vez y para siempre por nuestros pecados. Y así participamos de la cena en memoria y fe. Esta comida debe enseñarnos a ver de nuevo lo que Cristo ha hecho. ¡Crea y sea fortalecido en su fe! Sepa en lo profundo de su corazón que esto es real. Jesucristo ha dado su cuerpo y su sangre por los que creen.

Sugerencias para la oración: ¿Cuál es el papel de la Cena del Señor en su vida? Ore para que anhele participar de ella, y que Jesús fortalezca y asegure su fe cuando lo haga.

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