Encontramos la historia de Rut entre los libros de Jueces y Samuel. Se podría decir que es un libro puente. Es una historia que ilustra cómo era vivir en el tiempo de los jueces, al mismo tiempo que deja en claro la necesidad del liderazgo de un rey. Además, la historia de Rut reintroduce en la historia bíblica la línea familiar biológica de la cual habría de nacer el rey conforme al corazón de Dios (el rey David). Al mismo tiempo, la historia de Rut pinta con hermosos colores y vívidos detalles los contornos del Gran Redentor, Jesucristo, quien vino de esa misma línea familiar.
Esta historia es una historia que encaja en la gran narrativa de la Escritura e ilustra hermosamente la narrativa de la redención. Pero también es una historia que trata de los detalles cotidianos de la vida diaria y del increíble impacto que la redención tiene en cada momento de nuestra existencia. Dicho de otro modo, la historia de Rut es tu historia; es mi historia.
Es nuestra historia porque confirma nuestra necesidad de redención y al mismo tiempo nos ofrece la promesa de que la redención siempre es posible. También nos asegura que la redención es una realidad bendita. Así que, mientras avanzamos a lo largo de este mes de devocionales, haz el propósito de mirarte en el espejo de esta historia y verte a ti mismo, sí, también tu pecado. Pero nunca te detengas ahí. Mira de cerca el lienzo de esta gran pintura y ve los vívidos contornos de tu Redentor, Jesucristo. Y una vez que lo hayas visto y hayas abrazado de nuevo el evangelio de la redención, ve en esta historia muchas pequeñas imágenes de cómo vivir como alguien que ha sido redimido.
Acerca del autor del mes de julio
Desde el 2019, el Rev. Rodney Vermeulen ha servido en la Iglesia Canadiense Reformada de Attercliffe, cerca de Dunnville, Ontario, Canadá. Él, su esposa, hijos y nietos están profundamente agradecidos por la bendición de vivir diariamente bajo la sombra de las alas de Dios.
