DOMINGO, 19 DE JULIO
Lectura bíblica: Isaías 43:1-3
Rut 2:20b: «Nuestro pariente es aquel varón, y uno de los que pueden redimirnos».
Si la palabra clave del capítulo 1 es «regresar», y la palabra clave del capítulo 2 es «espigar», entonces la siguiente palabra clave es «redimir». Aparece múltiples veces en los capítulos 3 y 4. Sin embargo, su primera aparición está en el capítulo 2. Allí Noemí usa la palabra con referencia a Booz diciendo: «Nuestro pariente es aquel varón, y uno de los que pueden redimirnos».
¿Ves la progresión en la historia? Una progresión que es tan necesaria también para el desarrollo de la historia de la redención. Recuerda, si el árbol familiar de Noemí y Rut va a terminar en las tumbas de Elimelec y en las tumbas de Mahlón y Quelión, entonces no habrá Obed nacido de Rut y Booz. Y si no hay Obed, no hay Isaí, y si no hay Isaí, no hay rey David, y si no hay rey David… bueno, entonces tampoco habrá Jesús. Y si no hay Jesús, entonces el consuelo de los versículos iniciales de Isaías 43 no sería nuestro.
¡Qué historia! De la ruina que es «cada uno hacía lo que bien le parecía» porque no había rey en Israel, el Señor del pacto, en su fidelidad, está obrando para reparar la ruina de una sola extranjera, huérfana y viuda Rut para que el Cristo, el verdadero Rey de Israel, pueda venir a ser tu Redentor.
¿Cuál es nuestra respuesta a todo esto? Simplemente necesitamos asombrarnos ante nuestro Dios y darle gracias por el evangelio de la redención.
Sugerencias para la oración: Simplemente da gracias a Dios por su fidelidad en asegurar que el evangelio de nuestra redención sea una realidad.
