SÁBADO, 25 DE JULIO
Lectura bíblica: Rut 3:6-13
Rut 3:10a: «Y él dijo: Bendita seas tú de Jehová, hija mía».
¡Cómo debió haber cantado el corazón de Rut al escuchar esas primeras palabras de Booz en respuesta a su petición de refugiarse bajo sus alas! Él dice: «¡Bendita seas, Rut!» En parte, Booz está pensando en todo lo que Rut ha hecho por Noemí. Ya se lo había dicho en el capítulo 2:11: «He sabido todo lo que has hecho con tu suegra después de la muerte de tu marido, y que dejando a tu padre y a tu madre y la tierra donde naciste, has venido a un pueblo que no conociste antes».
Booz había notado el carácter piadoso de Rut, como lo había hecho todos los demás en el pueblo. Él continúa en el versículo 11 del capítulo 3: «Pues toda la gente de mi pueblo sabe que eres mujer virtuosa». Ella no se pone a sí misma primero. No hace sonar su propia trompeta. Se ha convertido en una sierva. Una sierva cuyo amor se extiende tan lejos como para hacer todo lo necesario para proveer para una suegra amargada y gruñona.
¡En efecto, Rut, seas bendita de Jehová!
Mujeres, necesitamos hacer una pausa para preguntar: como receptoras del amor del pacto de Dios, como aquellas sobre las que su Redentor ha extendido sus alas, ¿es tu amor hacia los demás tan conocido que otros en tu iglesia te conocen como una «mujer virtuosa»? ¿Dirán otros de ti: «Bendita seas tú de Jehová»?
Sugerencias para la oración: Ora por las hermanas de tu congregación para que, en el poder del Espíritu Santo, sean mujeres virtuosas que sean bendecidas por el Señor.
