ESE OTRO «REDENTOR»

LUNES, 27 DE JULIO

Lectura bíblica: Rut 4:1-6

Rut 4:6a: «Y respondió el pariente: No puedo redimir para mí, no sea que dañe mi heredad».

Lo primero, a la mañana siguiente, Booz está en la puerta de la ciudad. Es esencialmente el juzgado y el ayuntamiento de Belén combinados en uno. No pasa mucho antes de que veamos en el versículo 1: «El pariente de quien Booz había hablado pasó por allí». Dios soberanamente dirigió a ese hombre por la puerta de la ciudad esa mañana. Booz le dijo: «Eh, fulano, ven acá y siéntate». Esa traducción «fulano» es la idea. El narrador divino deliberadamente deja a este hombre sin nombre. No es ni la mitad del hombre que es Booz.

El señor fulano escucha sobre la posibilidad de adquirir una parcela de tierra, y no duda ni un segundo. El final del versículo 4 dice: «Y él dijo: Yo redimiré». Pero tan pronto como al señor fulano se le dice que la transacción involucra a cierta «Rut la moabita, mujer del difunto» y que será llamado a «restaurar el nombre del muerto sobre su heredad», se retracta.

Nota su respuesta al final del versículo 6: «No puedo redimir para mí, no sea que dañe mi heredad». Esta respuesta carece de amor abnegado. Este hombre no es un verdadero redentor.

Reflexiona por un momento: ¿cuándo fue la última vez que fuiste llamado a asistir a otro, pero te negaste porque iba a tomar demasiado de tu tiempo, o demasiado de tu dinero, o demasiada de tu energía? Que nuestro Redentor nos perdone cuando fallamos en hablar redención a las vidas de otros.

Sugerencias para la oración: Pide a Dios que nos ayude a entender cuándo pecaminosamente dejamos de dar asistencia a otros cuando somos llamados a hacerlo. Da gracias a Dios porque nuestro Redentor no nos hizo eso a nosotros.

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