LA MANO DE RUT

MIÉRCOLES, 29 DE JULIO

Lectura bíblica: Deuteronomio 25:5-10

Rut 4:10: «Y que también tomo por mi mujer a Rut la moabita, mujer de Mahlón, para restaurar el nombre del difunto sobre su heredad, para que el nombre del muerto no se borre de entre sus hermanos y de la puerta de su lugar. Vosotros sois testigos hoy».

Entiende la belleza de lo que está sucediendo. Porque una parte de la promesa a Abraham era la promesa de la tierra. Parcelas de tierra transmitidas de generación en generación. Pero entendemos que, para que una familia mantuviera su herencia, necesitaban hijos. Eso también era parte de la promesa de Génesis 17 a Abraham.

Y tan importante era esto a los ojos de Dios que hizo provisión en su ley para que, si un esposo moría sin tener un hijo, entonces un hermano del difunto debía casarse con la viuda de su hermano. ¿Por qué? Deuteronomio 25:6 dice: «Y el primogénito que ella diere a luz sucederá en el nombre de su hermano muerto, para que el nombre de este no sea borrado de Israel».

La situación de Booz y Rut no coincide exactamente con las provisiones de Deuteronomio 25. Pero lo que tenemos en la historia de Rut es un hombre distinguido que simplemente desea seguir la voluntad de Dios. Ha observado que la parte de una familia en la línea de la promesa será truncada a menos que él actúe como pariente cercano y redentor.

Asómbrate de lo que Dios está haciendo. ¡Tiene gracia y redención salpicadas por todas partes! Dos cabos aparentemente sueltos — el árbol familiar truncado de Elimelec y una soltera moabita que ha confesado que el Dios de Israel es su Dios. Simplemente asómbrate. Dios usa a Booz para atar los dos cabos de manera maravillosa, con miras a su buen y glorioso plan de redención.

Sugerencias para la oración: Quizás usa esta oportunidad para orar por aquellos que quisieran tener un cónyuge o quisieran ser bendecidos con hijos, para que ellos también puedan participar en la edificación del reino de Dios.

Deja un comentario