DOMINGO, 4 DE OCTUBRE
Lectura bíblica: Éxodo 32:1-14
Éxodo 32:8: «Pronto se han apartado del camino que yo les mandé, y se han hecho un becerro de fundición, y lo han adorado, y han ofrecido sacrificios a él…»
Si digo: «un pingüino manejando un carro», ¿puedes imaginarlo? ¿Y si digo «Dios»? ¿Qué imagen te viene a la mente?
Solía dibujar mientras escuchaba las predicaciones. El dibujo tenía que relacionarse con el sermón. Una vez, siendo niña, dibujé un corazón con ojos, manos y pies, porque Dios es amor. Aunque es cierto que Dios es amor, es idolatría representar a Dios de esa manera.
La idolatría no consiste solo en adorar a dioses falsos; también es idolatría adorar al único Dios verdadero por medio de imágenes. Mi dibujo del corazón no mostraba otras facetas de Dios, como su poder o su gloria. De manera similar, la estatua del becerro de oro que hizo Aarón para representar a Dios tampoco mostraba a Dios en su totalidad. ¿Puedes mirar una vaca y pensar «misericordia»?
Si te has formado una imagen de Dios en la mente, quizás solo te enfocas en una o algunas de sus características. Cuando le oras, tal vez estás olvidando lo complejo y asombroso que es Dios. Dios es demasiado grande para caber en nuestra mente. Deja que Dios sea más grande que todo lo que él ha creado. Deja que Dios sea más grande que tu imaginación.
Más bien, deja que la Escritura recuerde e inspire continuamente tus pensamientos acerca de Dios. ¿Cómo? Intenta esto. Durante el culto de hoy, escribe «Dios» en la parte superior de tu hoja. Usando únicamente el texto de la predicación, anota cada acción que Dios realiza, cada palabra que pronuncia, cada nombre y descripción suya. Luego, convierte esas palabras en una oración de alabanza.
Sugerencias para la oración: Arrepiéntete de la idolatría. Pide a Dios que nos enseñe cómo es él y cómo debemos pensar en él. Pide a Dios que nos dé mentes atentas para verlo revelado en la Escritura, y gozo y fidelidad al descubrir más acerca de él.
