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AMOR RENOVADO

JUEVES, 3 DE SEPTIEMBRE

Lectura bíblica: Deuteronomio 6:4-9

Colosenses 1:12-14: … dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz; el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.

La lectura bíblica de hoy se conoce como «el Shemá». El mandato «oye» es la traducción de la palabra hebrea shemá, y lleva en sí el sentido de que la persona debe oír y obedecer. A través de los siglos, los judíos piadosos han comenzado y terminado su día recitando Deuteronomio 6:4-5. Esa práctica subraya la labor de los padres. La obra más importante de toda la vida es reconocer a Dios como Soberano sobre la totalidad de la propia existencia. A Jehová se le ha de temer, alabar, honrar y adorar.

El siguiente énfasis del Shemá es que quienes pertenecen a Jehová han de amar a Jehová. Nuestra vida entera, con toda el alma, ha de consumirse en el único propósito de expresar a Dios el Padre nuestro más profundo amor. La guía para tal amor se halla en la obediencia a sus mandamientos, que él nos ha dado como regla de vida y camino de gratitud.

¿Sientes que tu entusiasmo va decayendo? ¿Se ha vuelto la tarea de instruir a tus hijos en Jehová un asunto sin brillo? Debes preguntarte lo siguiente: «¿Estoy yo mismo abrumado de amor y de asombro ante la misericordia que Dios mostró al rescatarme de la muerte y traerme al reino del Hijo que él ama?». Si tu propia experiencia de fe no está impulsada por el Espíritu, la tarea de enseñar a tus hijos será una labor pesada y árida. Quizás, durante lo que resta de este mes, convenga recitar el Shemá, Deuteronomio 6:4-5, en la mañana y en la noche. Ora para que el Espíritu reavive tu amor por Dios el Padre, Dios el Hijo y Dios el Espíritu Santo.

Sugerencias para la oración: Pide al Espíritu de Dios que transforme tus tiempos personales de lectura bíblica, de modo que la Palabra sea para ti viva, poderosa y rica. Pide a Dios que te ayude a contar tus bendiciones y a ver la evidencia de su gracia derramada en tu vida, para que tengas mayor celo en el servicio santo.

¿POR QUÉ EL ÉNFASIS EN LOS HIJOS VARONES?

MIÉRCOLES, 2 DE SEPTIEMBRE

Lectura bíblica: Deuteronomio 6:1-3

Proverbios 1:8-10 Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, y no desprecies la dirección de tu madre; porque adorno de gracia serán a tu cabeza, y collares a tu cuello. Hijo mío, si los pecadores te quisieren engañar, no consientas.

Puedo escuchar a algunos protestar: ¿por qué siempre los hijos varones? El énfasis de estos versículos está en la formación de los hijos varones dentro del hogar. Conviene notar un par de cosas. Los hijos son disciplinados a lo largo de su juventud para ser cabeza de familia. Esto fue ordenado por Jehová ya en el huerto del Edén. Los esposos y padres han de ser de bendición para los miembros de su familia.

Un hijo formado para crecer en el conocimiento de Jehová queda capacitado para ser esposo fiel y padre diligente. Una mujer sabia hará bien en observar a la familia de su posible esposo. ¿Hay devocionales familiares en su hogar? ¿Se nota que su familia hace más que rendir a Dios un homenaje de labios? ¿Es su fe algo más que un acontecimiento de «solo los domingos»?

Un hombre criado en los caminos de Dios buscará una esposa piadosa. La promesa de Dios es que el hombre y la mujer unidos en matrimonio son una sola carne, y esto debe ser cierto también en cuanto a su orientación e instrucción. Un hombre bien instruido en los caminos de la sabiduría buscará una esposa que sea, ella también, sabia para con Dios.

Criar hijos es todo un desafío. Si un hombre y una mujer no conocen los estatutos y las ordenanzas de Dios, pero están comprometidos a criar a sus hijos conforme a ellos, su matrimonio enfrentará dificultades. Los hijos que temen a Jehová y lo demuestran en su vida cotidiana son de bien para la sociedad y están bien preparados para el matrimonio.

Sugerencias para la oración: Piensa en los jóvenes y las jóvenes de tu familia, de tu iglesia o de tu entorno escolar, y ora pidiendo sabiduría para escoger esposo (o esposa). Esposos y esposas, oren continuamente por sus hijos, nietos y bisnietos, para que conozcan y sirvan a Jesús.

SE SIEMBRA LA SEMILLA DE LA VISIÓN

MARTES, 1° DE SEPTIEMBRE

Lectura bíblica: Deuteronomio 6:1-3

Proverbios 5:1-2: «Hijo mío, está atento a mi sabiduría, y a mi inteligencia inclina tu oído, para que guardes consejo, y tus labios conserven la ciencia».

Los israelitas habían estado esclavizados en Egipto durante cuatrocientos años. Sus hijos varones fueron ahogados en el Nilo. Jehová su Dios los rescató y los guio incluso después de que se negaran a entrar en la tierra prometida, pecado que costó la vida a toda aquella generación (salvo Josué y Caleb). Ahora, a las puertas de la Tierra Prometida, Moisés ofrece su última enseñanza antes de morir, y serán Josué y los nuevos líderes quienes conduzcan al pueblo a la Tierra.

Se le ordena al pueblo de Dios enseñar diariamente a sus hijos y a sus nietos las leyes de Dios, para que vivan en relación bendecida con su Dios, guardador del pacto, en la Tierra Prometida. Han de hacerlo porque sus hijos son portadores de la imagen de su Rey celestial. A los padres se les da la meta de su vida: enseñar a sus hijos y descendientes a conocer, amar y servir a Dios. Los hijos así instruidos serán llamados hijos de la promesa (según el pacto que Dios hizo con Abram, Génesis 15:1 y siguientes). Considera las promesas que acompañan este mandamiento: el pueblo se multiplicará en gran manera y vivirá con seguridad en la tierra que fluye leche y miel.

Cada familia es un bloque fundamental de la sociedad. En la medida en que las familias se comprometan a enseñar a sus hijos el camino de Dios, cabe esperar que el conocimiento de Jehová sea la fragancia que se eleve desde cada hogar, penetrando el mercado y la plaza pública, y sirviendo, en última instancia, como poderoso testimonio de la gloria de Dios ante todas las naciones que las rodean.

Sugerencias para la oración: Si acaso te das cuenta de que has estado un poco descuidado en enseñar a tus hijos el camino de Jehová, hoy sería un buen día para renovar tu compromiso con ello. Y si ya estás bien enfocado en esto, pide al Espíritu que te muestre cómo podrías animar a otros que están luchando en esto.

INTRODUCCIÓN AL MES DE SEPTIEMBRE

Muchas familias y estudiantes en Norteamérica se preparan para un nuevo año escolar, ya sea en la educación en casa, la escuela primaria o la secundaria. La Biblia enfatiza con fuerza la necesidad de que los padres entrenen y enseñen diligentemente a sus hijos a conocer a Jehová nuestro Dios.

Mientras escribo estos devocionales diarios, he estado preparándome para una conferencia sobre el discipulado personal. Mi lema personal es: «hacer discípulos para Jesús que hagan discípulos para Jesús». Ese objetivo guía mis decisiones cuando se me presentan diversas oportunidades. Un amigo mío me hablaba de su familia mixta. Su esposa trajo a su hijo pequeño al matrimonio, y ahora tienen dos hermosos hijos juntos. Hablábamos de las presiones de la vida, el trabajo, las obligaciones familiares, y de cómo sobrellevar las reuniones con la familia extendida, todo mientras se procura que las tareas del hogar queden cumplidas. Le comenté: «Tu familia es tu congregación permanente». Cuando todas las obligaciones hayan sido cumplidas, seguirás teniendo una relación con tus hijos y nietos, o te habrás quedado fuera de sus vidas.

El discipulado personal no es tarea exclusiva de los padres. Toda la comunidad de fe debe asumir el reto de instruir a todos sus miembros en esta preciosa fe. El discipulado comienza en nuestros hogares cristianos. Debemos ser radicalmente diferentes del mundo que nos rodea. Nuestro mayor anhelo para nuestros hijos no es que sean ricos, famosos o atletas olímpicos, sino que anden en el conocimiento de Jesucristo y lo honren por encima de todo. Esto es criar hijos con éxito. Toda la comunidad de la iglesia debe captar esta visión y estar equipada para hacer discípulos. Muchos pasajes de la Biblia nos ayudan en esta magnífica labor. Que nuestro Dios y Rey nos guíe por su Espíritu, para que sigamos fielmente a Jesucristo y llevemos a otros a esta, la más grande de las ambiciones y los gozos de la vida.

Acerca del autor del mes de septiembre

El Rev. Richard T. Vander Vaart y su esposa Carolyn cumplen ya su séptimo año viviendo en Moncton, Nuevo Brunswick. Se mudaron a Nuevo Brunswick para asumir su labor como pastor de la Región Atlántica con el Ministerio Carcelario Redemption Prison Ministry. El Rev. Vander Vaart es pastor de la Iglesia Presbiteriana Reformada Asociada de Canadá. Además de dirigir estudios bíblicos en varias prisiones, enseñar en centros de recuperación de drogas y alcohol, y apoyar a hombres y mujeres que buscan reintegrarse a la sociedad, él y su esposa, junto con otra pareja, han comenzado una iglesia de hogar llamada «Conviction Chapel» (Capilla de Convicción). Si te preguntas por el nombre, y quizás sonríes, esa es exactamente la respuesta correcta. El texto de donde proviene este nombre es 1 Tesalonicenses 1:4-5a.