VIERNES, 8 DE MAYO
Lectura bíblica: Hebreos 11
1 Pedro 1:8-9: «a quien amáis sin haberle visto, en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso; obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas».
¿Cómo puedes amar y creer en alguien a quien no ves? De hecho, Pedro nos dice que no hemos visto a Jesús, ni en el pasado ni ahora en nuestro día presente. Sin embargo, para el cristiano, ¡él es la persona más importante en tu vida! La realidad es que lo hemos visto y porque lo hemos visto, lo amamos y creemos en él. Esto es porque vemos a Jesús con los ojos de la fe. Nuestro amor por Jesús se basa en la certeza de que él nos amó y vino a este mundo por nosotros para restaurarnos a Dios y quitar nuestra culpa y vergüenza.
No necesitamos ver a Jesús con nuestros ojos físicos para saber que es real. Tenemos una seguridad y convicción de fe igual que aquellos muchos testigos que vivieron antes de nosotros y que son destacados en Hebreos 11. Lo amamos y venimos creyendo porque, por el poder regenerador de su Espíritu, nuestros corazones son tan movidos a venir a él y entregarnos a él por fe. Reconocemos la profundidad de nuestro pecado y la grandeza de su misericordia por la cual perdona nuestras transgresiones y nos concede salvación gratuitamente por su gracia. Por Jesús en nuestras vidas, ciertamente podemos alegrarnos con gozo inefable y glorioso. ¿Lo amas y crees en él con los ojos de la fe? Si es así, ¡puedes regocijarte y ser lleno de su gozo!
Sugerencias para la oración: Ora para que el Señor te ayude a mirar a Jesús con los ojos de la fe aun si tus circunstancias presentes dificultan verlo. Pide al Señor que te conceda gozo en Cristo sabiendo que por la fe le perteneces y nada puede separarte de su amor.
