LUNES, 18 DE MAYO
Lectura bíblica: Isaías 40
1 Pedro 1:24-25: «Porque toda carne es como hierba, y toda la gloria del hombre como flor de la hierba. La hierba se seca, y la flor se cae; mas la palabra del Señor permanece para siempre. Y esta es la palabra que por el evangelio os ha sido anunciada».
Imagina que hay un banco que acredita en tu cuenta cada mañana $86 400. No lleva ningún saldo de un día a otro. Cada noche borra cualquier parte del saldo que no usaste durante el día. Es casi abrumador pensar en ello si tal suma de dinero nos fuera dada cada día así. Sin embargo, cada uno de nosotros tiene tal banco. Se llama TIEMPO. Cada mañana te acredita 86 400 segundos. Cada noche anota como perdido lo que de esa cantidad no hayas invertido con buen propósito. No lleva saldo. Cada día abre una nueva cuenta para ti. Cada noche quema los restos del día. Si no usas los depósitos del día, la pérdida es tuya. No hay vuelta atrás. No hay préstamos contra el mañana. Debes vivir en el presente con los depósitos de hoy. ¿Cómo estás usando tu tiempo?
Pedro cita Isaías 40:6-8 en este texto: «Voz que decía: Da voces. Y yo respondí: ¿Qué tengo que decir a voces? Que toda carne es hierba, y toda su gloria como flor del campo. La hierba se seca, y la flor se marchita…». La realidad que todos enfrentamos es que la vida es muy corta. ¡Afortunadamente, la Palabra del Señor permanece para siempre! Asegúrate en medio de toda la actividad de la vida de detenerte a cuidar lo más importante con tu tiempo: una relación correcta con Dios a través de Jesucristo.
Sugerencias para la oración: Pide al Señor que te dirija al mejor uso de tu tiempo para que no mires atrás en la vida lamentando mucho tiempo perdido, sino que más bien uses tu tiempo para la vida espiritual y el crecimiento en la Palabra de Dios por medio de Cristo.
