DOMINGO, 12 DE JULIO
Lectura bíblica: Rut 2:8-16
Rut 2:3a: «Fue, pues, y llegando, espigó…».
Esta palabra «espigar» aparece doce veces solo en este capítulo. Eso significa que debemos prestar atención. Es una palabra rica del Antiguo Testamento.
En un nivel, lo que Rut está haciendo es sencillo. Está trabajando duro para asegurarse de que ella y Noemí tengan algo de cenar. Pero hay más sucediendo, mucho más.
En Éxodo 16, la palabra «recoger» es exactamente la misma palabra hebrea que «espigar» en nuestro capítulo. Ese capítulo trata sobre la provisión de maná de Dios para su pueblo durante sus peregrinaciones por el desierto. El versículo 4 dice: «Entonces Jehová dijo a Moisés: He aquí yo os haré llover pan del cielo; y el pueblo saldrá, y recogerá»… ahí está la palabra… podrías decir: «Y el pueblo saldrá y espigará diariamente la porción de un día».
¿Ves a dónde va esto? El espigar de Éxodo 16 fue tan crítico para la supervivencia del pueblo de Dios, tan crítico para su redención. No es de extrañar que el versículo 7 de Éxodo 16 nos diga que el maná era un indicador de la «gloria de Jehová».
Rut tal vez no lo entendió en ese momento, pero nosotros sí necesitamos entenderlo. En esos espigamientos, ella y Noemí debían ver la gloria de Dios mientras él proveía para ellas. También necesitamos entender de Juan 6 que Jesucristo es el verdadero pan del cielo, Aquel en quien tenemos nuestra redención, ¡Aquel que nos revela la gloria de Dios!
Sugerencias para la oración: Ora para que Dios te ayude a entender más profundamente tu necesidad de Jesucristo, el verdadero pan del cielo. Pide a tu Padre celestial que te ayude a ver la inmensidad de su gloria al proveerte un Salvador.
