CONOCER A DIOS POR EXPERIENCIA

VIERNES, 2 DE OCTUBRE

Lectura bíblica: Salmo 34:1-14

Jeremías 9:24: «Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová…»

¿Qué es una manzana? Tómate un momento para pensar cómo le explicarías una manzana a alguien que nunca la ha visto ni ha oído hablar de ella. ¿Describirías su tamaño, su color y su forma? ¿Hablarías de las distintas variedades —Gala, MacIntosh, Ambrosia, etc.—? Quizás se te dibujó una sonrisa satisfecha al mencionar su sabor crujiente y dulce. Todo esto ayudaría a alguien a entender qué es una manzana, pero ¡cuánto mayor sería su conocimiento si le dieras una manzana para que la sostuviera y la probara por sí mismo! Esto ilustra la diferencia entre conocer algo de oídas y conocerlo por experiencia.

¿Qué hay de tu propio conocimiento de Dios? Tal vez tienes el hábito de asistir a la iglesia y con regularidad lo oyes predicar. Quizás lees su nombre y sus obras maravillosas al leer la Biblia. Algunos tienen memorizados pasajes del catecismo que describen a Dios, o recitan con regularidad una oración.

Sin embargo, hay un conocimiento más profundo de Dios. «Gustad, y ved que es bueno Jehová», escribe el salmista. ¿Cómo se hace esto? Pide humildemente a Dios que entre en tu vida. Recibe la palabra de Dios tal como el Espíritu Santo la interpreta y la aplica a tu vida. Observa la naturaleza y el carácter de Dios al verlo obrar en la Escritura, en la creación y en tu propia vida. Acepta sus invitaciones cuando te llame a actuar en obediencia. Reconoce y regocíjate en el amor que te ha mostrado y en su deseo de estar en relación contigo.

Sugerencias para la oración: Alaba a Dios porque desea tener una relación con seres humanos que antes eran esclavos del pecado. Arrepiéntete. Pide al Espíritu Santo que te ayude a «gustar y ver que Dios es bueno».

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